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Según un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Argentina está ubicada entre los 20 países más sedentarios. Una estadística y escenario preocupantes, ya que entre otras consecuencias puede aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y determinados tipos de cáncer.

¿A qué llamamos sedentarismo? A un estilo de vida con poca o nula actividad física. Además de afectar la salud,  el sedentarismo contribuye a padecer dolores musculares.

Las jornadas laborales extensas y el uso excesivo de dispositivos tecnológicos que evitan el esfuerzo físico -habituales en las grandes ciudades- contribuyen a llevar una vida sedentaria  y favorecen el endurecimiento de músculos y articulaciones, predisponiéndolos a sufrir pequeñas lesiones.

Para lograr equilibrio y bienestar hay que mantenerse en movimiento. Es muy común que las personas, frente a molestias musculares, tomen el primer impulso que es detenerse. La clave está en no detenerse, en seguir realizando algunaactividad más liviana, sin tanto impacto, pero permitiendo que el flujo sanguíneo siga circulando en la zona del dolor. De esta manera, llegarán más células reparadoras para subsanar la inflamación que pueda haber producido la vida sedentaria.

Pequeños cambios en la vida cotidiana pueden hacer la diferencia y ayudar a contrarrestar esta actitud.

Algunos tips son:

  • Si te vas a trasladar de un lugar a otro, hacelo eligiendo un medio de transporte no motorizado. Es decir: caminá, optá por la bicicleta, o alquilá un monopatín (nueva tendencia en Buenos Aires).
  • Realizá un masaje suave con una crema de uso tópico que genere confort en la zona de la piel, como las de Átomo Desinflamante, para aumentar la circulación. Esto también te va a ayudar a que el sistema nervioso no esté pendiente del dolor de una zona, si te duele, y pueda seguir trabajando en otra zona del cuerpo. Esto genera que siga aumentando el gasto calórico.
  • Si hay escaleras, elegilas por sobre el ascensor.
  • En tu jornada laboral, utilizá la hora de descanso para salir a caminar al menos unos pasos; harán la diferencia día a día.
  • Limpiar la casa, pintar o mover muebles, también son tácticas contra el sedentarismo.
  • Podés mirar una serie o película mientras utilizás una bicicleta fija.

Fuente: Consenso Salud

 


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Cuando un bebé o un niño se enferma o tiene un accidente es importante que los adultos traten de mantener la calma para contenerlos y brindarles la atención necesaria.

Los adultos cuentan con varios recursos para ayudar a los menores, pero siempre –ante cualquier duda- es necesario llamar al Servicio de Emergencias Médicas y seguir las indicaciones que brindan los operadores, quienes prestarán ayuda para brindar los primeros auxilios hasta la llegada de la ambulancia.

RCP en bebés y niños

Si el bebé o niño no responde o está desvanecido, deberá presionar el pie o los hombros para estimularlo o despertarlo y corroborar la respiración durante no más de 10 segundos. Si no recibe ninguna respuesta o comprueba que no respira o no tiene pulso, necesitará realizarle compresiones torácicas (RCP) lo antes posible. Siga los siguientes pasos:

1 – Pídale a alguien que llame al Servicio de Emergencias Médicas (en Buenos Aires es el número 107). Si está solo, llame y ponga el teléfono en altavoz para escuchar las indicaciones del operador.

2 – Inicie las compresiones torácicas justo en el medio del pecho, en la línea de los pezones (a la altura del esternón). Si es un bebé de menos de un año, realizará compresiones con los dedos índice y mayor, ubicados en posición vertical, a una profundidad de 4 centímetros. Si el niño es mayor a un año se realizan compresiones de 5 centímetros de profundidad con el talón de una mano. Deben realizarse de 100 a 120 compresiones por minuto.

3 – Si el bebé o niño no recupera la respiración o el pulso, no tose ni se mueve, tendrá que continuar realizando las compresiones hasta la llegada de la ambulancia.

Ahogamiento

Los ahogamientos son la tercera causa de muerte por lesiones no intencionales en el mundo y los niños de entre 2 a 5 años son quienes más riesgos corren. Cuando un niño es rescatado del agua en estado inconsciente y no responde, es necesario llamar a una ambulancia e iniciar las maniobras de RCP con el soporte de los operadores de cabina, tal como se ha explicado más arriba.

Para evitar situaciones de ahogamiento es fundamental que los adultos estén alerta, incluso a la hora del baño (2 centímetros de agua son suficientes para que un niño se ahogue). No dejar al niño solo o sin supervisión, especialmente en lugares donde hay piscinas que no cuentan con cerco de protección.

Atragantamiento

Los niños, generalmente, se atragantan mientras comen o juegan. Es en esos momentos cuando los adultos deben prestar mayor atención, cuidar que consuman bocados pequeños de alimentos blandos y que no se lleven objetos o juguetes pequeños a la boca, especialmente si están corriendo, que es cuando hay más chances de accidentarse.

Si de todas formas el niño se atraganta, pídale que tosa. Si puede toser, no debe hacer nada más que animarlo a que siga tosiendo. Si el bebé o niño no puede toser, llame al Servicio de Emergencias Médicas e inicie las maniobras de desobstrucción de la vía aérea:

1) En menores de un año: Sostenga al bebé boca abajo sobre su antebrazo, con la cabeza más abajo que el resto del cuerpo. La mano de ese mismo brazo debe estar sobre la barbilla y con los dedos índice y mayor deberá mantener la boca del bebé abierta.

2) Con la mano libre, dé 5 golpes fuertes en la espalda, justo entre los omóplatos. Si no expulsa el cuerpo extraño, puede darlo vuelta y chequear que esté visible. Solo retire el cuerpo extraño si está visible y de fácil acceso, de lo contrario podría empeorar la situación. Si no hay cambios, realice 5 compresiones torácicas con los dedos de la mano en el centro del pecho, un poco más abajo de una línea imaginaria trazada entre los dos pezones.

3) Repita el ciclo de 5 palmadas boca abajo y 5 compresiones boca arriba hasta que expulse el objeto, pierda el conocimiento a llegue la ambulancia.

4) Si el bebé pierde el conocimiento, realice compresiones torácicas solamente hasta la llegada de la ambulancia.

Si quien se atraganta es un niño mayor a un año y no puede toser, debe realizar una maniobra abdominal llamada maniobra de Heimlich:

1) Arrodíllese o párese detrás del niño y rodéelo con los brazos.

2) Forme un puño con una mano y coloque el pulgar levemente por encima del ombligo.

3) Sostenga el puño con la otra mano y realice compresiones rápidas hacia arriba y hacia adentro del estómago, como dibujando una letra J.

4) Continúe con estas compresiones hasta que el niño expulse el objeto, llegue la ambulancia o pierda el conocimiento. Si pierde el conocimiento deberá iniciar las maniobras de RCP.

Intoxicación por monóxido de carbono

En invierno son habituales las intoxicaciones por monóxido de carbono, algo totalmente evitable si se tomaran las medidas precautorias, como permitir la entrada de aire en los ambientes y ontrolar las instalaciones de gas.
Los primeros síntomas de intoxicación por inhalación de monóxido de carbono son náuseas y vómitos, mareos, fatiga y sensación de embotamiento. Cuando el cuadro empeora, las personas intoxicadas pueden mostrar confusión o convulsionar. Lo principal es abrir ventanas e intentar que la persona respire aire puro hasta la llegada de la ambulancia.

Intoxicación por medicamentos o productos químicos

Las intoxicaciones por tocar, oler o consumir medicamentos o productos químicos requieren atención inmediata. En estos casos, además de comunicarse con el Servicio de Emergencias Médicas, es recomendable llamar también al Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas (Tel: 0800-333-0160) para recibir la indicaciones correctas de acuerdo con cada situación particular.

¿Qué se puede hacer mientras tanto? Si el niño tocó un producto tóxico, lavar la zona con abundante agua durante 15 a 20 minutos.

Si el producto salpicó el ojo, retirar los restos con un paño suave y lavar durante 20 minutos con abundante agua. Si inhaló un producto tóxico, es necesario trasladar al niño a un lugar abierto y bien ventilado.

Como medida de prevención es fundamental no dejar medicamentos, productos de limpieza o venenos al alcance de los menores.

Dificultad respiratoria y convulsiones

Hay situaciones comunes que requieren asistencia médica inmediata (es decir, llamar a una ambulancia). Por ejemplo, un bebé necesita atención cuando respira rápido y con silbidos o ronquidos; cuando se le hunde el pecho al respirar; cuando presenta decaimiento y rechaza la comida; si tiene más de 38° de temperatura; si la piel o labios se ven azules, morados o grises.

Si un niño actúa raro, tiene dificultad para hablar o respirar o está más retraído y menos alerta, es necesario que un profesional de la salud lo vea con urgencia. Mientras tanto, se lo puede incorporar para que mejore la respiración. También debe aspirar las secreciones nasales con un sacamocos para liberar la vía aérea.

Convulsiones

En caso de que presente convulsiones: ponga al niño de costado para evitar que aspire el vómito o secreciones y conténgalo para que no se golpee.

Traumatismos

Las caídas y golpes son frecuentes en los niños. Algunas son de mayor gravedad que otras, por eso es necesario tomar algunas precauciones: vigilar y sostener siempre a los bebés cuando estén en la cama o cambiador (se puede colocar piso de goma eva alrededor de la cuna para amortiguar las caídas); controlar las escaleras y tratar de que no suban o bajen solos.

Si un chico se cae y presenta dolor fuerte en algún miembro, no es recomendable moverlo del lugar hasta que llegue la ayuda médica. Si después de un golpe en la cabeza, su lucidez disminuye, se muestra confundido, tiene vómitos o dificultad para caminar, deberá ser revisado por un médico inmediatamente.

Llamado al Sistema de Emergencias Médicas

Cuando se llama a un servicio de emergencias médicas es importante mantener la calma, responder con claridad las preguntas del operador y seguir sus instrucciones. Para facilitar la llegada de la ambulancia y que el bebé o niño reciba la atención adecuada, deberá suministrar la siguiente información:

  • Nombre completo del paciente y del adulto que realiza la llamada
  • Describir lo más claramente posible los síntomas y signos que presenta el paciente y su evolución.
  • Indicar la dirección, incluyendo las entre calles y barrio o ciudad.
  • Suministrar un teléfono alternativo por si se corta la llamada

 

Asesoró: Dra. Deborah Berenstein, Coordinadora Médica de Pediatría de Acudir Emergencias Médicas.
Fuentes:
– Ministerio de Salud y Desarrollo Social
– Sociedad Argentina de Pediatría


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Según datos de la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2018, más del 60% de los argentinos adultos tiene sobrepeso y un poco más del 25% padece obesidad, una epidemia que acelera su crecimiento y que hoy afecta a un cuarto de la población mundial. El sedentarismo, el sobrepeso, la obesidad y el consumo de tabaco son las principales causas de las enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes, hipertensión arterial y algunos tipos de cánceres.

Llevar una vida saludable no solo mejora nuestra calidad de vida, sino que además previene o retrasa la aparición de enfermedades no transmisibles.

A continuación, compartimos 10 sugerencias de las Guías Alimentarias para la Población Argentina para incorporar una alimentación más saludable a la vida cotidiana:

  1. Realizar 4 comidas al día: desayuno, almuerzo, merienda y cena.
  2. Consumir frutas y verduras diariamente.
  3. Consumir carnes magras y aumentar el consumo de pescado.
  4. Tomar 8 vasos de agua segura por día.
  5. Reducir la ingesta de sal y de alimentos con alto contenido de sodio. Se puede reemplazar por otros condimentos para saborizar las comidas.
  6. Evitar las bebidas azucaradas y los alimentos con elevado contenido de grasas, azúcar y sal.
  7. Evitar o reducir el consumo de alcohol.
  8. Elegir preferentemente alimentos preparados en casa en lugar de procesados.
  9. Limitar el consumo de golosinas, amasados de pastelería y productos de copetín.
  10. Consumir leche, yogur o queso descremado diariamente. Elegir quesos blandos antes que duros.

Además de estos consejos alimentarios, es recomendable:

  • Evitar o abandonar el cigarrillo.
  • Realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física de moderada a intensa.
  • Mantener la higiene personal y del hogar.
  • Llevar una vida social activa.

Una dieta equilibrada, el ejercicio físico, la higiene y la búsqueda del equilibrio mental son claves para mantener una vida saludable y prevenir enfermedades.

 

Fuentes:
– Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación
– Guías Alimentarias para la Población Argentina


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Amamantar a un bebé recién nacido es protegerlo para toda la vida. Los bebés alimentados con leche materna se enferman menos y crecen más sanos. Según la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la leche materna aporta factores antiinfecciosos, inmunitarios y otros componentes que favorecen el desarrollo madurativo del niño. Además, la lactancia natural facilita el vínculo corporal y emocional entre la madre y bebé.

La madre también es beneficiada por la lactancia. Las mujeres que amamantan corren menos riesgo de hemorragia en el post- parto y su consecuente anemia. Además, hay menor incidencia de cáncer de mama en las mujeres que han amamantado a lo largo de su vida y menor riesgo de osteoporosis en la post- menopausia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica mantener la Lactancia Materna Exclusiva por 6 meses. Si durante esta etapa la madre debe estudiar o trabajar puede dejar su propia leche extraída, que se conserva de 6 a 8 hs a temperatura ambiente, hasta 3 días en la heladera y hasta 3 meses en el freezer sin contaminarse ni perder nutrientes.

Después de los 6 meses de vida, cuando el bebé ya se sienta y se mueve más, se recomienda complementar la lactancia con los alimentos indicados por el pediatra.

La OMS sugiere continuar con la lactancia materna hasta los 2 años, pero no hay una edad fija ni preestablecida para finalizar. El destete  es un proceso  y lo ideal es que se dé gradualmente y de mutuo acuerdo. No es aconsejable que el destete coincida con otras situaciones de pérdida, como mudanzas, enfermedades o fallecimientos ni con el regreso de la madre a la vida laboral.

¿Cómo prepararse para amamantar? 
Durante el embarazo es importante consultar al profesional de salud sobre los cambios que ocurren en los pechos; sobre cómo colocar al bebé en el pecho desde su nacimiento y sobre todas las dudas que surjan.
También es necesario charlar con la familia acerca de la decisión de amamantar; buscar ayuda en profesionales de la salud que brinden asesoramiento sobre la práctica de la lactancia y evitar el uso de ropa muy ajustada para no comprimir los pechos.
Una vez que el bebé nace, la madre deberá recostarlo sobre su pecho desde la primera hora de vida, permitiéndole que explore hasta prenderse a la teta.

Fuentes:
Sociedad Argentina de Pediatría
Organización Mundial de la Salud


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Es normal que los niños sufran golpes y caídas en la escuela. De acuerdo con el relevamiento de Acudir Emergencias Médicas, el 25% de las consultas en niños de 0 a 16 años se deben a traumas y el 40% de esos traumas corresponden a Traumatismo craneoencefálico (TCE).

De acuerdo con nuestros registros, el principal motivo de consultas de atención solicitada por instituciones educativas está relacionado con el traumatismo craneoencefálico (TCE)”, revela el Dr. Agustín Apesteguía, Gerente Médico de Acudir. El análisis de la información expone que los TCE tienen mayor prevalencia en niños de 0 a 5 años, mientras que los traumas en regiones no especificadas (como pueden ser un golpe en la rodilla o una torcedura, por citar solo dos ejemplos) son más comunes en los menores de 9 a 14 años.

Si bien los TCE son un accidente frecuente en la infancia y mayormente no conllevan consecuencias, la incidencia de complicaciones en niños menores de 2 años es muy alta, debido a que se trata de una patología sumamente riesgosa. Además, los TCE son la primera causa de muerte y discapacidad en niños mayores de 1 año en los países desarrollados.

En  ese sentido, y para evitar consecuencias graves, las instituciones educativas se esfuerzan para cumplir con las normas necesarias en los espacios donde los chicos disfrutan del recreo y realizan actividad física. Esto implica construir patios con materiales antideslizantes, determinar los espacios en los que se puede correr o jugar a la pelota y tener un plantel docente atento. Por ejemplo, construyendo patios con materiales antideslizantes, determinando los lugares en los que se puede correr o jugar a la peota y contando con la supervisión del plantel docente. A su vez, es primordial no sobreexigir a los chicos en las clase de Educación Física y enseñarles técnicas para caer, con el fin de eludir lesiones Al respecto, el Dr. Apesteguía recomienda a los adultos responsables que “lleven a los niños a un control médico exhaustivo que incluya un apto físico; de esta forma se podrá detectar cualquier tipo de cardiopatía que resulte incompatible con la actividad física”. Controlar la salud de los niños es la mejor manera de prevenir.

Es muy común que los chicos lleguen cansados o con sueño al colegio. Muchos, incluso, sufren desmayos”, revela el Dr. Apesteguía y hace hincapié en la importancia del desayuno. La primera comida del día aporta la energía necesaria para enfrentar la jornada escolar, aumenta las defensas y mejora la concentración. Un desayuno completo debe incluir un lácteo, hidratos de carbono (como cereales o pan) y frutas.

También hay que tener en cuenta que los chicos que inician la primara (5-6 años) deben aplicarse tres vacunas: el segundo refuerzo de la Sabin contra la poliomielitis; la segunda dosis de la Triple Viral, que protege de sarampión, rubéola y paperas, y el segundo refuerzo de la Triple Bacteriana Acelular, que resguardan de la difteria, la coqueluche y el tétanos. El Gerente Médico de Acudir agrega que “junto con este calendario de vacunación, los chicos que ingresan al colegio deben hacerse un control oftalmológico y auditivo”.

Tanto tomar las precauciones necesarias para prevenir accidentes como estar atentos a los requerimientos de los niños en cada etapa de su crecimiento es responsabilidad de los adultos que velan por su salud.


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Los diccionarios definen a la alergia como un “conjunto de alteraciones de carácter respiratorio, nervioso o eruptivo que se producen en el sistema inmunológico por una extremada sensibilidad del organismo a ciertas sustancias a las que ha sido expuesto y que, en condiciones normales, no causan esas alteraciones.”

Es en otoño, al igual que en primavera, cuando se agudizan los síntomas de las personas alérgicas. ¿Por qué? Enumeramos algunas razones:

  • El cambio de temperatura y los ambientes cerrados favorecen la proliferación de ácaros del polvo.
  • A su vez, el aumento de la humedad ambiental facilita la aparición del moho.
  • El clima otoñal propicia el desarrollo de enfermedades virales que, en algunos casos, pueden empeorar los síntomas de las alergias.

Las alergias más comunes son:  Rinitis alérgica; Asma de tipo alérgico (el tipo de asma más frecuente, que se desencadena con alérgenos como polen, ácaros, pelos de animales u hongos); Alergias alimentarias; Alergias a mascotas y Dermatitis atópica, producida generalmente por el uso de lana.

Una de las recomendaciones más importantes para evitar o reducir los síntomas alérgicos es ventilar adecuadamente los ambientes y hacer un uso medido de la calefacción. También, para escapar de los ácaros, es conveniente retirar los peluches de la cama de los niños y tratar de mantener los ambientes libres de polvo.

De todas formas, siempre es fundamental consultar con un médico, quien realizará las pruebas necesarias para determinar el tipo de alergia e indicará el tratamiento adecuado.


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Un buen descanso ayuda a llevar una vida más saludable. Un cuerpo que ha descansado estará más recuperado que uno que no llega a dormir 8 horas.

Lograr un sueño reparador trae aparejado una serie de beneficios para nuestro organismo:

  • El sistema inmunológico se fortalece
  • Aumentan la memoria y la concentración
  • La presión sanguínea se normaliza
  • Mejora el humor
  • Es más fácil mantener un peso saludable
  • Se siente mayor energía

Por el contrario, cuando no se descansa bien, el rendimiento escolar o laboral se ve deteriorado, las personas están más irritables y su estado de ánimo es cambiante. La falta de sueño favorece el desarrollo de trastornos de ansiedad y depresión. A su vez, aumentan las chances de tener un accidente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) categoriza los trastornos del sueño en primarios y secundarios. Entre los trastornos primarios, el más frecuente es el Insomnio, que se define como la dificultad para conciliar o mantener el sueño o una sensación de sueño poco reparador que provoca malestar e interfiere con las actividades sociales y laborales. Otro trastorno primario es la Hipersomnia o Somnolencia, que causa sueño excesivo durante el día.

Los trastornos secundarios están relacionados con enfermedades. Uno de los más populares es la Apnea obstructiva del sueño, que es la interrupción momentánea de la respiración durante el sueño. Se trata de una pausa breve que la persona no siempre advierte, pero que le produce un sueño ligero, no reparador. Esta afección es más común en personas con sobrepeso u obesidad y debe ser tratada para evitar complicaciones graves, como un ataque cardíaco.

Hay algunas actividades o hábitos que facilitan el buen descanso. Llevar una alimentación saludable y realizar actividad física ayudan a mantenerse alerta durante el día y dormir bien de noche. A su vez, es recomendable evitar el consumo de café, alcohol, chocolate o bebidas energizantes durante la noche.

Fuente: OMS

 


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En los últimos años, en el mundo han resurgido brotes de enfermedades que se pueden prevenir con vacunas, como el sarampión y la difteria. Los casos de sarampión, por ejemplo, aumentaron un 30% a nivel mundial.

La negativa a vacunarse, a pesar de la disponibilidad de vacunas, amenaza con revertir los progresos realizados en la lucha contra las enfermedades prevenibles. Si bien no todos los casos se deben a la renuencia a las vacunas, en países donde la enfermedad estaba casi erradicada hubo un importante retroceso. Atenta a estas señales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió incluir este tema en su agenda del año 2019.

Las vacunas son fundamentales para prevenir enfermedades de distinta gravedad y evitar contagios: actualmente, de acuerdo con datos de la OMS, previenen de 2 a 3 millones de muertes al año.

Cada país posee su propio calendario de vacunación, de carácter obligatorio y gratuito, y los adultos son responsables de que los niños sean vacunados. Para no cometer errores y cumplir con dicho calendario en tiempo y forma, es necesaria la consulta periódica con el pediatra.

Calendario Nacional de Vacunación

Todas las vacunas del Calendario Nacional son obligatorias, gratuitas y se aplican en los vacunatorios, centros de salud y hospitales públicos del país.
Si bien el mayor número de dosis y vacunas se administra durante la niñez, el calendario incluye la administración de vacunas durante todas las etapas de la vida, además de contemplar situaciones epidemiológicas particulares.

Descargue el calendario obligatorio de vacunación haciendo clic aquí.

Fuente: OMS y Secretaría de Salud de la Nación


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Lo que comemos y bebemos puede afectar la capacidad de nuestro cuerpo para combatir infecciones, así como la probabilidad de que desarrollemos problemas de salud en el futuro, como obesidad, enfermedades cardíacas, diabetes y diferentes tipos de cáncer.

Los ingredientes exactos de una dieta saludable dependerán de diferentes factores, como nuestra edad y la actividad que desarrollamos, entre otros. Sin embargo, hay recomendaciones alimenticias comunes a todos que nos permitirán llevar una vida más saludable.

Estos son los cinco consejos publicados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS):

  • Lleve una dieta variada: Incluya alimentos básicos como trigo, maíz, arroz y papas; legumbres como lentejas y frijoles; fruta y verduras frescas y alimentos de origen animal (carnes magras, pescado, huevos y leche).
  • Elija alimentos integrales como maíz, mijo, avena, trigo y arroz integral sin procesar cuando pueda; son ricos en fibra valiosa y pueden ayudarlo a sentirse satisfecho por más tiempo.
  • Pruebe cocinar al vapor o hervir en lugar de freír alimentos.
  • Reduzca el consumo de grasas. Puede reemplazar la manteca por aceites más saludables como la soja, la canola, el maíz o el girasol.
  • Reduzca o limite tanto el consumo de sal como el de azúcar.

Además, la OPS recomienda revisar las etiquetas de los alimentos y evitar el consumo de alimentos procesados, rápidos y fritos que contienen grasas trans producidas industrialmente.

Fuente: OPS


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Los días calurosos puedes ser peligrosos para nuestro organismo. La deshidratación -definida como ausencia o pérdida de sales minerales y agua en el cuerpo- puede afectar nuestro rendimiento físico y mental y es consecuencia de la exposición a altas temperaturas, la actividad física intensa en esos días y el poco consumo de líquido.
Los primeros síntomas a los que hay que estar atento son:

  1. Sed
  2. Sequedad en la boca
  3. Sudoración excesiva
  4. Cansancio o debilidad
  5. Mareos o dolor de cabeza
  6. Fiebre
  7. Desmayos

Otros síntomas son: taquicardia, presión alta, piel seca o arrugada, ojos hundidos y orina oscura o inexistente. En estos casos, siempre es conveniente consultar con un médico para prevenir mayores complicaciones.

Consejos para evitar la deshidratación

  • Beber al menos 2 litros de agua a lo largo de todo el día
  • No esperar a tener sed para beber
  • Incrementar el consumo de líquido cuando se realiza actividad física
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras

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