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El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Un Índice de Masa Corporal (IMC) elevado es factor de riesgo para contraer enfermedades no transmisibles como Diabetes Tipo II, enfermedades cardíacas, ACV y algunos tipos de cáncer (de endometrio, mama, ovarios, próstata, hígado, vesícula biliar, riñones y colon).

La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre las calorías que se consumen y las que se gastan. A nivel mundial, se ha dado un aumento en la ingesta de alimentos procesados con alto contenido calórico y ricos en grasas y azúcares;  sumado a un descenso de la actividad física debido, entre otros factores, a la urbanización y el aumento de formas de trabajo sedentarias.

A continuación, compartimos 8 datos publicados por la Organización Mundial de la Salud que permiten tomar dimensión de la situación mundial actual respecto de la Obesidad*:

 

  1. La obesidad se ha triplicado en todo el mundo desde 1975 a la fecha.
  2. Más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tienen sobrepeso
  3. Entre aquellos adultos, más de 650 millones son obesos.
  4. El 39% de las personas adultas de 18 o más años tienen sobrepeso.
  5. El 13% de las personas adultas son obesas.
  6. La mayoría de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que la insuficiencia ponderal.
  7. 41 millones de niños menores de 5 años tienen sobrepeso o son obesos.
  8. Más de 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años) tienen sobrepeso u obesidad.

La buena noticia es que el sobrepeso y la obesidad, así como las enfermedades no transmisibles vinculadas, pueden prevenirse en su mayoría. Es importante educar desde pequeños en la elección de alimentos saludables y la importancia de realizar actividad física periódicamente.

Limitar la ingesta de azúcares, aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos y realizar una actividad física periódica son iniciativas que ayudan a prevenir el sobrepeso, la obesidad y las enfermedades no transmisibles mencionadas anteriormente.

Fuente: Organización Mundial de la Salud
*Datos de 2016 publicados por la OMS


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En urgencias, cirugías, trasplantes y tratamientos médicos complejos es necesario disponer de sangre segura. Para ello se vuelve indispensable la donación voluntaria y altruista: aquella que se hace por propia voluntad, sin intención de beneficiar a un paciente determinado y sin recibir nada a cambio. En ese sentido, es importante que las personas que realizan esta acción lo hagan en forma habitual, para garantizar el pleno acceso, dado que la sangre es irreemplazable: no existe un producto artificial que pueda utilizarse en su lugar.

En Argentina, actualmente no se cuenta con la sangre suficiente para afrontar las cantidades requeridas. Se estima que si entre el 3 y el 5% de la población fuese donante habitual, se cubrirían las necesidades de la comunidad. Sin embargo, la primera razón por la que las personas lo hacen es por pedido de su entorno y sólo la mitad de los donantes realiza esta práctica en forma frecuente.

¿Por qué donar sangre?

Con tan solo una donación se pueden salvar hasta tres vidas. Considerando que una persona puede empezar a donar a los 18 años, si lo hace cada 90 días, al llegar a los 65 años habrá donado 94 litros de sangre, ayudando a salvar potencialmente 564 vidas.

En ese sentido, como país se debe lograr contar con el 100% de donantes altruistas y repetidos. Todas las personas tienen derecho a recibir sangre y sus componentes con garantía de calidad en los procesos y procedimientos. Si bien los tipos de sangre más requeridos en hospitales son 0+ y 0-, se necesita sangre de todos los grupos sanguíneos, especialmente de los más frecuentes, dado que estos son los más comunes para la mayoría de la población.

Para ello es necesario cambiar la cultura de donación de reposición por la donación altruista y de repetición como parte de la responsabilidad social hacia la comunidad; depender de la colaboración de donantes a familiares u otros pacientes genera una situación de estrés innecesario frente a una cirugía o internación.

¿Quiénes pueden ser donantes?

Donar sangre es una práctica segura, que no implica riesgos para quienes lo realizan. Antes de hacerlo es importante tener en cuenta que:

  • Los donantes de sangre deben ser mayores de 18 años y pesar más de 50 kilos.
  • Es necesario gozar de buena salud y sentirse bien. No se debe estar anémico (bajo de glóbulos rojos) ni embarazada o en período de lactancia.
  • Los hombres pueden donar hasta cuatro veces por año y las mujeres hasta tres veces. Entre cada donación debe pasar al menos dos meses.
  • Las personas con tatuajes o perforaciones pueden donar después de un año de su realización.
  • El día de la donación, se debe desayunar de manera habitual y concurrir al establecimiento con DNI.
  • La donación dura 45 minutos. En este tiempo se extrae una unidad equivalente a 450 mililitros, que se reemplaza en cuestión de horas, por lo que no es frecuente sentirse mal ni que esto afecte las actividades que la persona realizará ese día.

Fuente: Consenso Salud


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La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir menos de 5 gramos de sal por día; es decir, el equivalente a poco menos que una cucharada de té. Consumir sal en cantidades superiores aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas y ataque cerebrovascular, además de favorecer la hipertensión arterial.

Se estima que se podrían evitar 2 millones y medio de muertes al año si se redujera el consumo de sal al nivel recomendado. Por eso, reducir la ingesta de sal es una de las medidas más eficaces que se pueden tomar para mejorar nuestra salud.

Algunas medidas para reducir el consumo de sal en el hogar son:

  • Elegir productos bajos en sodio.
  • No agregar sal durante la preparación de los alimentos.
  • No poner saleros en la mesa.
  • Leer bien las etiquetas de los productos.
  • Pedir en el restaurant que retiren los saleros de la mesa.
  • Evitar el consumo de snacks y otros alimentos procesados con alto contenido de sodio.
  • Aumentar el consumo de frutas, verduras y fibras: Las frutas y verduras son fuente de potasio, que contribuye en el descenso de la tensión arterial.

Mitos sobre la reducción del consumo de sal

«La sal marina y la refinada son lo mismo». No importa cuál sea su origen o si una sal es más “natural” que otra; lo que hace mal es el sodio, por eso se deben elegir sales con bajo contenido de sodio.

«Los alimentos sin sal no tienen sabor». Puede suceder al principio, cuando comienzan a modificarse los hábitos, pero las papilas gustativas se habitúan al sabor de las comidas con poca o ninguna sal agregada.

«Solo las personas de edad se deben preocupar por la cantidad de sal que consumen». El hecho de consumir demasiada sal aumenta la tensión arterial a cualquier edad.

«La disminución de la sal podría ser nociva para mi salud». La sal está presente en gran cantidad de alimentos de la vida cotidiana, por lo que es casi imposible consumir poca sal.


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Cada 29 de octubre se conmemora en todo el mundo del Día del Ataque Cerebral; una patología que afecta a 15 millones de personas anualmente y que tiene un alto impacto socioeconómico no solo en quien lo padece, sino también en su entorno. Es la primera causa de incapacidad en el mundo y la segunda causa de muerte luego de los ataques cardíacos. Se estima que 1 de cada 4 personas sufrirá un ACV en su vida y solo un tercio se recuperará totalmente.

El ACV –también conocido como Stroke-  ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre hacia el cerebro. Hay dos tipos de ACV: el isquémico y el hemorrágico. El ACV isquémico es el tipo más común y suele ser causado por un coágulo sanguíneo que bloquea o tapa un vaso sanguíneo en el cerebro. El ACV hemorrágico es menos frecuente y se produce por un sangrado en la cavidad cerebral (un aneurisma, por ejemplo).

En cualquier caso, el factor tiempo es fundamental porque se pierden 2 millones de neuronas por minuto tras el ataque, lo que puede provocar secuelas físicas y mentales irreversibles. El reconocimiento temprano de los signos y síntomas de un Stroke, sumado a una rápida atención médica, podrían reducir los riesgos de discapacidad.

Con el objetivo de educar a estudiantes y público en general acerca de la importancia de prevenir y actuar rápidamente en caso de un ACV, la Fundación ENERI organizó una Jornada de Concientización por el Día Mundial del Ataque Cerebral. Acudir apoyó esta acción y participó activamente invitando a los asistentes a un taller de RCP.

La educación es el arma más poderosa para evitar que el ACV se vuelva una pandemia, fundamentalmente porque no se trata de un accidente sino de un ataque cerebro vascular donde se pueden prevenir una serie de factores que son los responsables del desencadenamiento de esta enfermedad”, explicó el Dr. Pedro Lylyk, referente internacional en el tratamiento del ACV y presidente de FENERI.

Participaron de esta jornada más de 500 alumnos de escuelas públicas de nivel secundario, quienes tuvieron la oportunidad de recorrer un circuito con diferentes estaciones donde les enseñaron a tomar la presión arterial, conocer la importancia del cuidado de las arterias y el valor de una buena alimentación.

SoCoorRé (Sonreír, Coordinar, Repetir) es una regla mnemotécnica que permite reconocer el ACV y, en caso de comprobar alguno de los síntomas (la sonrisa no es simétrica, la persona no puede levantar bien los dos brazos ni repetir frases simples), actuar rápido es fundamental. No dude en llamar a una ambulancia o ir a una guardia.

Protocolo Stroke

Acudir, junto con ENERI, la Clínica Sagrada Familia y otras empresas del sector, ha desarrollado el Protocolo Stroke, el primero de su tipo en atención prehospitalaría del país. Dicho protocolo ayuda a reconocer rápidamente un ACV, establecer su tiempo de evolución, descartar la hipoglucemia –que genera síntomas similares al ataque cerebro vascular- y, en caso de mantenerse la sospecha de ACV, derivar a centros previamente designados. Todo este procedimiento permite optimizar los tiempos en el domicilio y en los traslados y modificar el pronóstico del paciente.

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Los días 22 y 23 de octubre se realizaron las Jornadas “Hablemos de Salud”, organizadas por el área de Ciencias Naturales del Colegio Normal N° 7 José María Torres de Almagro. Alrededor de 300 alumnos de 3° y 5° año asistieron a charlas informativas que abarcaron tópicos como prevención de adicciones, salud bucal y la importancia de donar sangre.

La segunda de estas jornadas comenzó con una charla sobre “ACV: prevención y tratamiento” a cargo de la Fundación ENERI – Clínica Sagrada Familia y a continuación, el Dr. Miguel Pedraza, Director Médico del Centro de Capacitación y Entrenamiento Acudir, habló de reanimación cardiopulmonar (RCP) e invitó a los estudiantes a practicar la técnica correcta de RCP con los muñecos educativos.

El próximo martes 29 de octubre, también junto a la Fundación ENERI, Acudir emergencias médicas será parte activa del Día Mundial de la Lucha contra el ACV: en el Jardín Japonés se realizará una jornada de concientización destinada principalmente a estudiantes del nivel secundario (se esperan alrededor de 500 alumnos), que podrán recorrer un circuito, aprender a tomar la presión arterial y conocer más sobre hábitos saludables.

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Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 800.000 personas mueren cada año por suicidio y muchas más personas intentan suicidarse. Una tentativa de suicidio no consumado es el factor individual de riesgo más importante. El suicidio es hoy la segunda causa de fallecimiento en jóvenes de 15 a 29 años (la primera causa son los accidentes de tránsito) y se da principalmente en los países de ingresos bajos y medianos, aunque se trata de un fenómeno global que afecta todos los estratos sociales.

El suicidio es una tragedia que afecta a toda la familia, incluso a la comunidad, y sus consecuencias perduran en el tiempo.

Si bien el vínculo entre el suicidio y los trastornos mentales (en particular los trastornos relacionados con la depresión y el consumo de alcohol) está bien documentado; en los países de altos ingresos, muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis, como los problemas financieros, rupturas de relaciones o dolores y enfermedades crónicos.

Además, las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento están estrechamente ligadas a conductas suicidas. Las tasas de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales y los reclusos.

Los suicidios son prevenibles. La OMS, junto con la Federación Mundial de Salud Mental, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y United for Global Mental Health, presentó el mes pasado la campaña “40 segundos para actuar”, con diferentes acciones para prevenir el suicidio y tomar conciencia de que se trata de un problema de salud pública. Esta campaña, que finaliza el 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, sugiere algunas formas de actuar para ayudar a una persona que está atravesando un mal momento o visibilizar la problemática del suicidio:

  • Si está pasando por momentos difíciles, dedique 40 segundos a charlar con alguien en quien confíe y dígale cómo se siente.
  • Si un ser querido de un amigo o conocido suyo se suicidó, tómese 40 segundos para charlar con ese amigo y preguntarle cómo se siente.
  • Si es empresario o gerente, dedique 40 segundos a enviar un mensaje positivo de apoyo a sus empleados e informarles de los recursos disponibles en el lugar de trabajo o en el municipio en caso de estar pasando por dificultades emocionales.
  • Si administra un perfil en redes sociales, televisión o radio, incluya espacios de 40 segundos para difundir testimonios o mensajes acerca de la salud mental.

La OMS asegura que existen algunas medidas que se pueden adoptar entre la población, los grupos de población y las personas para prevenir el suicidio y los intentos de cometerlo. Esas medidas incluyen:

  • Restringir el acceso a los medios de suicidio (por ejemplo, plaguicidas, armas de fuego y ciertos medicamentos).
  • Que los medios de comunicación informen responsablemente.
  • Realizar intervenciones escolares.
  • Llevar adelante políticas orientadas a reducir el consumo nocivo de alcohol.
  • Lograr la identificación temprana, tratamiento y atención de personas con problemas de salud mental y abuso de sustancias, dolores crónicos y trastorno emocional agudo.
  • Capacitar al personal sanitario no especializado, en la evaluación y gestión de conductas suicidas.
  • Realizar seguimiento y prestar apoyo comunitaria a personas que intentaron suicidarse.

El suicidio es un problema complejo y, por tal motivo, las actividades de prevención requieren la coordinación y colaboración de múltiples sectores de la sociedad, incluidos los de salud, educación, trabajo, agricultura, comercio, justicia, derecho, defensa, política y medios de comunicación.

Fuente: OMS


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Con más de dos millones de casos de dengue notificados en lo que va del año, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió a las autoridades sanitarias de la región sobre “un nuevo ciclo epidémico de la enfermedad, tras dos años de una baja incidencia”. Los menores de 15 años están entre los más afectados.

Es que las 2.029.342 infecciones, incluidas 723 muertes, que informaron los países de América Latina (hasta la última semana de julio) superan el total notificado entre 2017 y 2018, sin llegar aún a la cifra de la última epidemia en 2015-2016. Brasil, Colombia, Honduras y Nicaragua son los cuatro países que están teniendo mayor incidencia de la enfermedad.

En la Argentina, hasta el 22 de julio, se confirmaron 2555 casos autóctonos (sin antecedentes de viaje) en Buenos Aires, Chaco, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, Santa Fe y ciudad de Buenos Aires. Y hubo otros 160 “importados” porque viajaron a alguna zona con circulación viral del país o del exterior. Pero más allá del número de casos, lo que llama la atención a los epidemiólogos y especialistas en enfermedades transmisibles de la OPS es que los cuatro serotipos del virus del dengue están circulando de manera simultánea en la región, lo que aumenta el riesgo de dengue grave. Eso ocurre en Brasil, Guatemala y México, mientras que en Colombia, Panamá, Martinica, Venezuela, Paraguay y Perú están cocirculando tres serotipos.

La región atraviesa un nuevo período epidémico de dengue con un incremento notable de casos”, dijo Marcos Espinal, director del Departamento de Enfermedades Transmisibles y Determinantes Ambientales de la Salud de la OPS. Lo atribuyó al clima, el mal ordenamiento ambiental y la gran capacidad de adaptación del mosquito vector Aedes aegypti.

Los síntomas a tener en cuenta para la consulta rápida son: fiebre alta, dolor abdominal intenso o dolor al palpar; vómitos persistentes, acumulación de líquido, sangrado de las mucosas, letargo o irritabilidad y lipotimia (hipotensión), entre otros.

La OPS aconseja, además, que las autoridades sanitarias refuercen las medidas de ordenamiento ambiental e involucrar a la población en la eliminación de criaderos del mosquito vector en las casas y lugares públicos, como los parques, las escuelas, los hospitales o los cementerios, donde quedan objetos que acumulan agua apta para la reproducción del A. aegypti. Otros sitios a tener en cuenta son donde se haya interrumpido la recolección habitual de basura o se acumule chatarra, cubiertas y otros elementos en desuso.

Fuente: Consenso Salud


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Según un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Argentina está ubicada entre los 20 países más sedentarios. Una estadística y escenario preocupantes, ya que entre otras consecuencias puede aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y determinados tipos de cáncer.

¿A qué llamamos sedentarismo? A un estilo de vida con poca o nula actividad física. Además de afectar la salud,  el sedentarismo contribuye a padecer dolores musculares.

Las jornadas laborales extensas y el uso excesivo de dispositivos tecnológicos que evitan el esfuerzo físico -habituales en las grandes ciudades- contribuyen a llevar una vida sedentaria  y favorecen el endurecimiento de músculos y articulaciones, predisponiéndolos a sufrir pequeñas lesiones.

Para lograr equilibrio y bienestar hay que mantenerse en movimiento. Es muy común que las personas, frente a molestias musculares, tomen el primer impulso que es detenerse. La clave está en no detenerse, en seguir realizando algunaactividad más liviana, sin tanto impacto, pero permitiendo que el flujo sanguíneo siga circulando en la zona del dolor. De esta manera, llegarán más células reparadoras para subsanar la inflamación que pueda haber producido la vida sedentaria.

Pequeños cambios en la vida cotidiana pueden hacer la diferencia y ayudar a contrarrestar esta actitud.

Algunos tips son:

  • Si te vas a trasladar de un lugar a otro, hacelo eligiendo un medio de transporte no motorizado. Es decir: caminá, optá por la bicicleta, o alquilá un monopatín (nueva tendencia en Buenos Aires).
  • Realizá un masaje suave con una crema de uso tópico que genere confort en la zona de la piel, como las de Átomo Desinflamante, para aumentar la circulación. Esto también te va a ayudar a que el sistema nervioso no esté pendiente del dolor de una zona, si te duele, y pueda seguir trabajando en otra zona del cuerpo. Esto genera que siga aumentando el gasto calórico.
  • Si hay escaleras, elegilas por sobre el ascensor.
  • En tu jornada laboral, utilizá la hora de descanso para salir a caminar al menos unos pasos; harán la diferencia día a día.
  • Limpiar la casa, pintar o mover muebles, también son tácticas contra el sedentarismo.
  • Podés mirar una serie o película mientras utilizás una bicicleta fija.

Fuente: Consenso Salud

 


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Cuando un bebé o un niño se enferma o tiene un accidente es importante que los adultos traten de mantener la calma para contenerlos y brindarles la atención necesaria.

Los adultos cuentan con varios recursos para ayudar a los menores, pero siempre –ante cualquier duda- es necesario llamar al Servicio de Emergencias Médicas y seguir las indicaciones que brindan los operadores, quienes prestarán ayuda para brindar los primeros auxilios hasta la llegada de la ambulancia.

RCP en bebés y niños

Si el bebé o niño no responde o está desvanecido, deberá presionar el pie o los hombros para estimularlo o despertarlo y corroborar la respiración durante no más de 10 segundos. Si no recibe ninguna respuesta o comprueba que no respira o no tiene pulso, necesitará realizarle compresiones torácicas (RCP) lo antes posible. Siga los siguientes pasos:

1 – Pídale a alguien que llame al Servicio de Emergencias Médicas (en Buenos Aires es el número 107). Si está solo, llame y ponga el teléfono en altavoz para escuchar las indicaciones del operador.

2 – Inicie las compresiones torácicas justo en el medio del pecho, en la línea de los pezones (a la altura del esternón). Si es un bebé de menos de un año, realizará compresiones con los dedos índice y mayor, ubicados en posición vertical, a una profundidad de 4 centímetros. Si el niño es mayor a un año se realizan compresiones de 5 centímetros de profundidad con el talón de una mano. Deben realizarse de 100 a 120 compresiones por minuto.

3 – Si el bebé o niño no recupera la respiración o el pulso, no tose ni se mueve, tendrá que continuar realizando las compresiones hasta la llegada de la ambulancia.

Ahogamiento

Los ahogamientos son la tercera causa de muerte por lesiones no intencionales en el mundo y los niños de entre 2 a 5 años son quienes más riesgos corren. Cuando un niño es rescatado del agua en estado inconsciente y no responde, es necesario llamar a una ambulancia e iniciar las maniobras de RCP con el soporte de los operadores de cabina, tal como se ha explicado más arriba.

Para evitar situaciones de ahogamiento es fundamental que los adultos estén alerta, incluso a la hora del baño (2 centímetros de agua son suficientes para que un niño se ahogue). No dejar al niño solo o sin supervisión, especialmente en lugares donde hay piscinas que no cuentan con cerco de protección.

Atragantamiento

Los niños, generalmente, se atragantan mientras comen o juegan. Es en esos momentos cuando los adultos deben prestar mayor atención, cuidar que consuman bocados pequeños de alimentos blandos y que no se lleven objetos o juguetes pequeños a la boca, especialmente si están corriendo, que es cuando hay más chances de accidentarse.

Si de todas formas el niño se atraganta, pídale que tosa. Si puede toser, no debe hacer nada más que animarlo a que siga tosiendo. Si el bebé o niño no puede toser, llame al Servicio de Emergencias Médicas e inicie las maniobras de desobstrucción de la vía aérea:

1) En menores de un año: Sostenga al bebé boca abajo sobre su antebrazo, con la cabeza más abajo que el resto del cuerpo. La mano de ese mismo brazo debe estar sobre la barbilla y con los dedos índice y mayor deberá mantener la boca del bebé abierta.

2) Con la mano libre, dé 5 golpes fuertes en la espalda, justo entre los omóplatos. Si no expulsa el cuerpo extraño, puede darlo vuelta y chequear que esté visible. Solo retire el cuerpo extraño si está visible y de fácil acceso, de lo contrario podría empeorar la situación. Si no hay cambios, realice 5 compresiones torácicas con los dedos de la mano en el centro del pecho, un poco más abajo de una línea imaginaria trazada entre los dos pezones.

3) Repita el ciclo de 5 palmadas boca abajo y 5 compresiones boca arriba hasta que expulse el objeto, pierda el conocimiento a llegue la ambulancia.

4) Si el bebé pierde el conocimiento, realice compresiones torácicas solamente hasta la llegada de la ambulancia.

Si quien se atraganta es un niño mayor a un año y no puede toser, debe realizar una maniobra abdominal llamada maniobra de Heimlich:

1) Arrodíllese o párese detrás del niño y rodéelo con los brazos.

2) Forme un puño con una mano y coloque el pulgar levemente por encima del ombligo.

3) Sostenga el puño con la otra mano y realice compresiones rápidas hacia arriba y hacia adentro del estómago, como dibujando una letra J.

4) Continúe con estas compresiones hasta que el niño expulse el objeto, llegue la ambulancia o pierda el conocimiento. Si pierde el conocimiento deberá iniciar las maniobras de RCP.

Intoxicación por monóxido de carbono

En invierno son habituales las intoxicaciones por monóxido de carbono, algo totalmente evitable si se tomaran las medidas precautorias, como permitir la entrada de aire en los ambientes y ontrolar las instalaciones de gas.
Los primeros síntomas de intoxicación por inhalación de monóxido de carbono son náuseas y vómitos, mareos, fatiga y sensación de embotamiento. Cuando el cuadro empeora, las personas intoxicadas pueden mostrar confusión o convulsionar. Lo principal es abrir ventanas e intentar que la persona respire aire puro hasta la llegada de la ambulancia.

Intoxicación por medicamentos o productos químicos

Las intoxicaciones por tocar, oler o consumir medicamentos o productos químicos requieren atención inmediata. En estos casos, además de comunicarse con el Servicio de Emergencias Médicas, es recomendable llamar también al Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas (Tel: 0800-333-0160) para recibir la indicaciones correctas de acuerdo con cada situación particular.

¿Qué se puede hacer mientras tanto? Si el niño tocó un producto tóxico, lavar la zona con abundante agua durante 15 a 20 minutos.

Si el producto salpicó el ojo, retirar los restos con un paño suave y lavar durante 20 minutos con abundante agua. Si inhaló un producto tóxico, es necesario trasladar al niño a un lugar abierto y bien ventilado.

Como medida de prevención es fundamental no dejar medicamentos, productos de limpieza o venenos al alcance de los menores.

Dificultad respiratoria y convulsiones

Hay situaciones comunes que requieren asistencia médica inmediata (es decir, llamar a una ambulancia). Por ejemplo, un bebé necesita atención cuando respira rápido y con silbidos o ronquidos; cuando se le hunde el pecho al respirar; cuando presenta decaimiento y rechaza la comida; si tiene más de 38° de temperatura; si la piel o labios se ven azules, morados o grises.

Si un niño actúa raro, tiene dificultad para hablar o respirar o está más retraído y menos alerta, es necesario que un profesional de la salud lo vea con urgencia. Mientras tanto, se lo puede incorporar para que mejore la respiración. También debe aspirar las secreciones nasales con un sacamocos para liberar la vía aérea.

Convulsiones

En caso de que presente convulsiones: ponga al niño de costado para evitar que aspire el vómito o secreciones y conténgalo para que no se golpee.

Traumatismos

Las caídas y golpes son frecuentes en los niños. Algunas son de mayor gravedad que otras, por eso es necesario tomar algunas precauciones: vigilar y sostener siempre a los bebés cuando estén en la cama o cambiador (se puede colocar piso de goma eva alrededor de la cuna para amortiguar las caídas); controlar las escaleras y tratar de que no suban o bajen solos.

Si un chico se cae y presenta dolor fuerte en algún miembro, no es recomendable moverlo del lugar hasta que llegue la ayuda médica. Si después de un golpe en la cabeza, su lucidez disminuye, se muestra confundido, tiene vómitos o dificultad para caminar, deberá ser revisado por un médico inmediatamente.

Llamado al Sistema de Emergencias Médicas

Cuando se llama a un servicio de emergencias médicas es importante mantener la calma, responder con claridad las preguntas del operador y seguir sus instrucciones. Para facilitar la llegada de la ambulancia y que el bebé o niño reciba la atención adecuada, deberá suministrar la siguiente información:

  • Nombre completo del paciente y del adulto que realiza la llamada
  • Describir lo más claramente posible los síntomas y signos que presenta el paciente y su evolución.
  • Indicar la dirección, incluyendo las entre calles y barrio o ciudad.
  • Suministrar un teléfono alternativo por si se corta la llamada

 

Asesoró: Dra. Deborah Berenstein, Coordinadora Médica de Pediatría de Acudir Emergencias Médicas.
Fuentes:
– Ministerio de Salud y Desarrollo Social
– Sociedad Argentina de Pediatría


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Amamantar a un bebé recién nacido es protegerlo para toda la vida. Los bebés alimentados con leche materna se enferman menos y crecen más sanos. Según la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la leche materna aporta factores antiinfecciosos, inmunitarios y otros componentes que favorecen el desarrollo madurativo del niño. Además, la lactancia natural facilita el vínculo corporal y emocional entre la madre y bebé.

La madre también es beneficiada por la lactancia. Las mujeres que amamantan corren menos riesgo de hemorragia en el post- parto y su consecuente anemia. Además, hay menor incidencia de cáncer de mama en las mujeres que han amamantado a lo largo de su vida y menor riesgo de osteoporosis en la post- menopausia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica mantener la Lactancia Materna Exclusiva por 6 meses. Si durante esta etapa la madre debe estudiar o trabajar puede dejar su propia leche extraída, que se conserva de 6 a 8 hs a temperatura ambiente, hasta 3 días en la heladera y hasta 3 meses en el freezer sin contaminarse ni perder nutrientes.

Después de los 6 meses de vida, cuando el bebé ya se sienta y se mueve más, se recomienda complementar la lactancia con los alimentos indicados por el pediatra.

La OMS sugiere continuar con la lactancia materna hasta los 2 años, pero no hay una edad fija ni preestablecida para finalizar. El destete  es un proceso  y lo ideal es que se dé gradualmente y de mutuo acuerdo. No es aconsejable que el destete coincida con otras situaciones de pérdida, como mudanzas, enfermedades o fallecimientos ni con el regreso de la madre a la vida laboral.

¿Cómo prepararse para amamantar? 
Durante el embarazo es importante consultar al profesional de salud sobre los cambios que ocurren en los pechos; sobre cómo colocar al bebé en el pecho desde su nacimiento y sobre todas las dudas que surjan.
También es necesario charlar con la familia acerca de la decisión de amamantar; buscar ayuda en profesionales de la salud que brinden asesoramiento sobre la práctica de la lactancia y evitar el uso de ropa muy ajustada para no comprimir los pechos.
Una vez que el bebé nace, la madre deberá recostarlo sobre su pecho desde la primera hora de vida, permitiéndole que explore hasta prenderse a la teta.

Fuentes:
Sociedad Argentina de Pediatría
Organización Mundial de la Salud


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