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Las patologías cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en la Argentina, mientras que el ataque cerebro vascular (ACV) es la tercera causa de muerte y la primera de discapacidad en el país. En ambos casos, las secuelas pueden ser importantes e irreversibles si los síntomas no son tratados a tiempo.

A raíz del aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia mundial de COVID-19, muchas personas se resguardan en sus hogares y, a pesar de presentar algún tipo de patología, evitan llamar a una ambulancia o concurrir a una guardia por temor al contagio. Sin embargo, en ciertos casos, llamar al servicio de urgencias y emergencias puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte o brindar un tratamiento más efectivo a quien lo necesite.

Desde el Ministerio de Salud de la Nación recomiendan a las personas con patologías cardíacas (que tengan by pass, insuficiencia cardíaca, hipertensión arterial, etc.) que tomen correctamente su medicación, sin suspenderla, y que estén atentos a cualquier síntoma o sensación que consideren extraña. Por ejemplo:

  • Falta de aire al caminar
  • Dolor en el pecho, que se puede extender al brazo izquierdo
  • Hinchazón de piernas
  • Dolor de mandíbula o cuello

En estos casos, es importante llamar al servicio de urgencias o emergencias médicas lo más pronto posible y explicar la situación con la máxima claridad y detalle para que los profesionales de la salud le brinden la mejor asistencia. Reiteramos que consultar sin demoras ante la aparición de síntomas ofrecerá mejores chances de sobrevida y tratamiento. Por otra parte, es importante destacar que los servicios de emergencia han diseñado circuitos separados para la atención de pacientes con sospecha de COVID-19 y pacientes con otras enfermedades para prevenir contagios. Por eso se alienta a consultar sin miedo, ya que, ante los síntomas previamente enumerados, quedarse en casa puede poner en grave riesgo a la persona.

En la Argentina hay 9 millones personas que padecen hipertensión arterial. En el contexto actual de aislamiento, más que nunca, es importante que lleven una vida lo más ordenada posible. Esto implica seguir un plan de alimentación saludable que incluya frutas y verduras, realizar actividad física moderada (caminar dentro del hogar, si es posible), controlar la presión arterial, evitar la intoxicación de información y mantenerse en contacto con los afectos, aprovechando la tecnología.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación
Asesoró: Dr. Adolfo Savia, Coordinador Médico de Acudir Emergencias Médicas


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El temor al contagio de coronavirus, a veces, paraliza. Es importante que los padres o adultos responsables estén atentos en caso de que los niños presenten algún síntoma que requiera atención médica inmediata.

Se indica llamar inmediatamente al servicio de urgencias y emergencias en cualquiera de los siguientes casos:

  • Traumatismo de cráneo con o sin pérdida de conciencia o tendencia a dormirse
  • Ingesta de productos químicos, medicamentos, pilas o elementos cortopunzantes
  • Dificultad respiratoria o respiración anormal
  • Apneas (cuando tiene más de dos semanas de vida y deja de respirar por 15 o 20 segundos)
  • Heridas profundas
  • Quemaduras en el rostro, manos o articulaciones
  • Electrocución
  • Atragantamiento
  • Picaduras de arañas o alacranes
  • Mordeduras de perro
  • Vómitos o diarrea aguda que no ceden
  • Dolor abdominal persistente

 

También es importante consultar a un pediatra o llamar al servicio de urgencias y emergencias si hay cambios en el comportamiento del bebé o niño. Por ejemplo, si está decaído, no quiere comer ni dormir (aunque no tenga fiebre), llora sin consuelo, se muestra irritable o angustiado.

Otros motivos de consulta pediátrica son:

  • Aparición de moretones sin golpes previos
  • Manchas rojas que no desaparecen al estirar la piel
  • Ronchas grandes que pican y labios hinchados
  • Testículos dolorosos y/o hinchados
  • Coloración azulada o muy pálida
  • En adolescentes: intoxicación alcohólica, angustia o depresión

La Sociedad Argentina de Pediatría recomienda la consulta con un pediatra o la llamada al servicio de urgencias o emergencias en todas las situaciones previamente mencionas para evitar casos de gravedad. Consultar sin demoras ante la aparición de síntomas posibilita un mejor tratamiento a los bebés y niños.

Es importante no administrar ningún tipo de medicación sin indicación médica para no complicar el cuadro. Tampoco es recomendable buscar información sobre los síntomas en Internet porque puede prestarse a confusiones si no hay una correcta interpretación médica.

Por otra parte, vale destacar que en el sistema de Salud se siguen rigurosos protocolos de Bioseguridad para proteger a los pacientes y al personal de la Salud y evitar el contagio de COVID-19.

Fuentes: Sociedad Argentina de Pediatría


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Cada 5 de mayo se celebra el Día Mundial del Asma, una iniciativa promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo de concientizar a la sociedad sobre esta enfermedad respiratoria crónica; reducir los factores de riesgo que pueden desencadenar una crisis e informar sobre el manejo de una crisis asmática.

El asma es la enfermedad crónica más frecuente en los niños y una de las principales causas de ausentismo escolar. Según muestran los datos del Estudio Internacional de Asma y Alergias en la Niñez (ISAAC), la prevalencia del asma en pediatría es aproximadamente del 10% en nuestro país. Con un diagnóstico y tratamiento adecuados, la enfermedad se puede controlar y los niños pueden llevar una vida absolutamente normal con pocos o ningún síntoma.

¿De qué se trata y cómo es un ataque de asma?

Esta enfermedad crónica se caracteriza por ataques recurrentes de disnea (dificultad para respirar) y sibilancias (ruidos al respirar), que varían en severidad y frecuencia de una persona a otra. Los síntomas pueden sobrevenir varias veces al día o a la semana y en algunas personas se agravan durante la actividad física o por la noche. Durante un ataque de asma, el revestimiento de los bronquios se inflama, lo que provoca un estrechamiento de las vías respiratorias y una disminución del flujo de aire que entra y sale de los pulmones. Los síntomas recurrentes causan con frecuencia insomnio, fatiga diurna, disminución de la actividad y ausentismo escolar y laboral.

Si bien no se sabe exactamente qué desencadena un ataque de asma, entre los factores de riesgo más importantes se pueden mencionar:

  • Inhalar alérgenos en espacios cerrados, como los ácaros del polvo que se encuentran en alfombras, ropa de cama o muebles tapizados.
  • Inhalar alérgenos de espacios exteriores, como polen y moho.
  • Inhalar humo de cigarrillo.
  • Inhalar productos químicos irritantes.
  • También se pueden considerar factores de riesgo el aire frío, el ejercicio físico intenso o las situaciones extremas de enojo o miedo.
¿Cómo ayudar a una persona que está sufriendo una crisis de asma?
  • Tratar de tranquilizar a la persona que está padeciendo la crisis.
  • Mantenerla en un ambiente relajado.
  • Acercarle la medicación, si es que cuenta con ella. De lo contrario, llamar al servicio de Urgencias y Emergencias.
  • Si después de unos minutos de haber ingerido la medicación no mejora, llamar al servicio de Urgencias y Emergencias.

Según estima la OMS, en el mundo hay unos 235 millones de personas que sufren asma. Si bien es una enfermedad que no tiene cura, un tratamiento apropiado permite controlar la enfermedad y disfrutar de una buena calidad de vida. Además, algunos niños con formas moderadas de la enfermedad superan sus síntomas con los años.

Fuentes:

  • Organización Mundial de la Salud
  • Sociedad Argentina de Pediatría

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Según algunos estudios realizados, el coronavirus puede sobrevivir desde pocas horas hasta varios días en una superficie. Este margen de tiempo depende de ciertas condiciones como el tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente. La recomendación principal para disminuir el riesgo de transmisión es limpiar con un desinfectante común, lavarse las manos antes y después de la limpieza y evitar tocarse los ojos, la boca o la nariz.

La limpieza de las superficies y pisos se puede realizar correctamente siguiendo estos tres pasos:

  1. Lavar con una solución de agua y detergente.
  2. Enjuagar con agua limpia.
  3. Desinfectar con una solución de 10 ml (2 cucharadas soperas) de lavandina de uso doméstico en 1 litro de agua. De utilizar una lavandina comercial con concentración de 25 g/l, se debe colocar el doble volumen de lavandina para lograr una correcta desinfección.

 

Limpiar con agua y detergente es suficiente, siempre que se frote bien y se elimine toda la suciedad visible. Al utilizar productos de limpieza, se recomienda leer con atención las etiquetas y seguir las instrucciones del fabricante; chequear la fecha de vencimiento y no diluir o mezclar productos entre sí, a menos que esté indicado en el envase.

Uso de lavandina

Después de limpiar pisos y superficies con agua y detergente, o con el producto que se utilice habitualmente, se recomienda desinfectar con lavandina. Se debe colocar 10 ml de lavandina (2 cucharadas soperas) por cada litro de agua o 100ml de lavandina por cada 10 litros de agua, esto equivale, aproximadamente, a un pocillo de café en un balde con agua. Esta solución debe prepararse y utilizarse en el día para que no pierda poder desinfectante.

Nunca se debe mezclar detergente con lavandina. Esta combinación puede desprender vapores venenosos que afectan la salud. Si se limpia con detergente, se debe enjuagar con agua limpia antes de desinfectar con lavandina. Es conveniente utilizar guantes de goma de uso habitual para evitar el contacto de las manos con los productos de limpieza; tratar de no salpicar el rostro y, una vez finalizada la limpieza, lavarse las manos con agua y jabón. Es válido aclarar que únicamente se puede utilizar lavandina diluida para lavarse las manos si no se dispone de jabón o desinfectante a base de alcohol, debido a que el uso frecuente de lavandina puede irritar la piel y afectar la salud. Cualquier jabón sirve para lavarse las manos, incluso el jabón en pan blanco.

¿Cómo limpiar frutas y verduras?

Es necesario lavar bien las frutas y verduras si se van a consumir crudas. Primero se lavan con agua para eliminar tierra e impurezas; luego se pueden sumergir en agua con media cucharada de té de lavandina por litro de agua para desinfectar. Dejar actuar 20 minutos y enjuagar con abundante agua antes de consumir.

¿Cómo desinfectar los celulares, llaves o picaportes?

Para la limpieza del celular se puede utilizar un paño o una tela con alcohol. Los estuches de celulares y otros objetos de plástico se pueden lavar con agua y jabón o detergente.

Las manijas, picaportes, llaves y elementos de metal se pueden limpiar con un trapo con lavandina diluida (2 cucharas soperas en 1 litro de agua si es lavandina de uso doméstico). Se recomienda limpiarlos diariamente.

¿Cómo limpiar los paquetes o envases?

Las compras o paquetes que hayan sido manipulados, transportados y expuestos a diferentes condiciones y por diferentes personas, se deberían desinfectar siguiendo el mismo proceso que se sigue para cualquier tipo de objetos; es decir, pasar un trapo con lavandina diluida en agua.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación


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Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay entre 6 y 7 millones de personas infectadas por el Trypanosoma cruzi, el parásito que causa la enfermedad de Chagas. Si bien la mayoría de ellas se ubican en América Latina, en los últimos años se ha detectado un aumento de casos en Estados Unidos, Canadá y algunos países de Europa.

La enfermedad de Chagas, que debe su nombre al Dr. Carlos Ribeiro Chagas (quien investigó y descubrió esta enfermedad en 1909), se transmite a los seres humanos por los insectos triatomíneos conocidos popularmente como vinchucas o chinches. En general, estos insectos pican en zonas expuestas de la piel y defecan u orinan cerca de la picadura. Cuando la persona se rasca institivamente, la materia fecal u orina ingresa en el organismo y lo infecta. Los triatomíneos viven en las grietas de paredes y techos de viviendas construidas con adobe, ramas o paja, por eso se la considera una enfermedad de los sectores más vulnerables. La enfermedad de Chagas también puede transmitirse por vía oral (es decir, al consumir alimentos infectados), por vía sanguínea, al recibir un trasplante o de madre a hijo, en forma congénita.

Desde siempre, el Chagas se comporta como una enfermedad silenciosa debido a la ausencia de síntomas específicos en las etapas tempranas de la infección; por tal motivo, más del 95% de las personas infectadas desconoce su diagnóstico. Además, suele transcurrir mucho tiempo hasta que se manifiesten las complicaciones más severas de la enfermedad, que usualmente son alteraciones cardiológicas.

Fases de la enfermedad de Chagas

La enfermedad de Chagas presenta dos fases claramente diferenciadas:

Una fase aguda que dura, aproximadamente, dos meses después de contraerse la infección. Es en este período cuando circulan una gran cantidad de parásitos por el torrente sanguíneo. En la mayoría de los casos no suelen presentarse síntomas o se trata de síntomas leves e inespecíficos. Un signo inicial característico puede ser una lesión cutánea o una hinchazón amoratada de un párpado. También puede presentarse fiebre, dolor de cabeza, agrandamiento de ganglios linfáticos, palidez, dolores musculares, dificultad para respirar, hinchazón y dolor abdominal o torácico. Estos síntomas se manifiestas en menos del 50% de las personas infectadas.

La segunda fase se denomina fase crónica y es cuando los parásitos permanecen ocultos principalmente en el músculo cardíaco y digestivo. Hasta un 30% de los enfermos crónicos presentan alteraciones cardíacas y hasta un 10% padecen alteraciones digestivas, neurológicas o combinadas que pueden requerir un tratamiento específico.

No hay vacuna contra la enfermedad de Chagas. El tratamiento antiparasitario administrado en la fase aguda puede evitar o frenar la progresión de la enfermedad y prevenir la transmisión congénita en las embarazadas. La detección y el tratamiento de niñas y mujeres en edad de procrear infectadas es fundamental, así como la detección en recién nacidos y otros hijos de madres infectadas sin tratamiento antiparasitario previo.

Prevención

La OMS recomienda los siguientes métodos de prevención y control:

  • Rociar las casas y sus alrededores con insecticidas
  • Mantener la limpieza de las viviendas para prevenir la infestación por el vector
  • Usar mosquiteros
  • Realizar buenas prácticas higiénicas en la preparación, el transporte, el almacenamiento y el consumo de los alimentos.
  • Lograr un mejor acceso al diagnóstico y el tratamiento para las personas en las que esté indicado o recomendado el tratamiento antiparasitario, especialmente los niños y las mujeres en edad fecunda antes del embarazo.

Fuente: Organización Mundial de la Salud


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Las personas mayores de 60 años se encuentran dentro del llamado grupo de riesgo para el Coronavirus y deben mantenerse fuera de circulación en forma preventiva; por tal motivo, es muy importante que sus familiares y/o personas cercanas los acompañen en el aislamiento.

Desde la Sala de Situación del Ministerio de Salud de la Nación, Miriam Rozenek, especialista en tercera edad, sostuvo que “en adultos mayores el aislamiento es muy complicado, por lo que hay que hablar de aislamiento físico y no social. Se debe atender a la distancia física, pero sin dejar de ocuparnos de los adultos mayores”.

La experta recomendó “utilizar la tecnología para hacer llamados por teléfono, videoconferencias y contacto en redes sociales, en el caso de los mayores que manejan la computadora o la tablet”.

Es importante que “tengamos determinadas actividades que nos marquen los ritmos y nos ayuden a los ritmos biológicos, como peinarse, vestirse, hacer las cosas de la casa en determinados horarios y tratar de hacer actividad física en el hogar, dentro de nuestras posibilidades”.

Por otro lado, la especialista remarcó que “el adulto mayor hace síntomas que no se presentan en adultos jóvenes, y pueden presentar poca fiebre, o nada. Es muy importante estar alertas a cambios en las características de la salud física del adulto mayor”.

El grupos de riesgo está conformado por personas inmunodeprimidas, embarazadas y pacientes con diabetes y/o hipertensión y mayores de 60 años.

Fuente: Consenso Salud


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El colon es la última parte del sistema digestivo o tracto gastrointestinal. Cuando allí aparece un tumor maligno se habla de cáncer colorrectal (CCR); si este cáncer se detecta en etapas tempranas hay un 90% de posibilidades de curarse.

La Argentina tiene una alta incidencia de esta enfermedad: Según las estadísticas, el cáncer colorrectal es el segundo más frecuente luego del de mama y el segundo en mortalidad después del de pulmón.

Más datos relevantes de esta patología:

  1. El 90% de los casos de cáncer colorrectal se presenta en mayores de 50 años.
  2. Solo entre el 10 y 15% de los casos se dan en menores de 50.
  3. El 75% son casos esporádicos o aislados.
  4. Un 25% de los casos diagnosticados corresponde a personas con riesgo adicional o aumentado.
  5. Entre el 3 y el 5% son originados por causas hereditarias.

La edad, los antecedentes familiares o personales de CCR, pólipos, enfermedades inflamatorias del intestino grueso como la Colitis Ulcerosa y la Enfermedad de Crohn, los síndromes de CCR hereditarios como el Síndrome de Lynch, la Poliposis Adenomatosa Familiar y el Síndrome de Peutz Jeghers, son factores que aumentan el riesgo. Pero también hay otros factores externos que pueden aumentar las chances de enfermarse: Llevar una alimentación desequilibrada, tener obesidad o sobrepeso, fumar, tomar alcohol en exceso y ser sedentario son malos hábitos que deberán modificarse para mejorar la calidad de vida y reducir los riesgos.

Por el contrario, llevar una dieta rica en vegetales y frutas; disminuir el consumo de carnes rojas quemadas y grasas de origen animal, consumir lácteos y otros alimentos ricos en calcio, no fumar ni tomar alcohol y hacer actividad física regularmente sirven para prevenir o retrasar la aparición de la enfermedad. Hay evidencia científica de que la prevención primaria a través de la modificación del estilo de vida, sumado a los programas de prevención, reducen la incidencia y la mortalidad.

El cáncer de colon, detectado en etapas tempranas, suele requerir tratamientos menos invasivos y las chances de curarse son muy altas (alrededor de un 90%). Por eso es necesario prestar atención si hay cambios en la forma de evacuar el intestino, sangrado en las deposiciones, dolores y calambres abdominales frecuentes, anemia  y pérdida de peso, vómitos, cansancio y fatiga. En caso de presentarse estos síntomas, se recomienda una consulta con el médico de cabecera para que evalúe el caso e indique, de considerarlo necesario, otros estudios. Vale aclarar que todas las personas mayores de 50 años deben hacerse chequeos regulares del aparato digestivo aunque no tengan síntomas.

Fuentes:
– Ministerio de Salud de la Nación
– Fundación para la Investigación, Docencia y Prevención del Cáncer (FUCA)

 


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El cáncer de cérvix o cuello de útero es el segundo tipo de cáncer más frecuente en mujeres y es causado por algunos tipos de VPH (Virus de Papiloma Humano), un virus muy común de transmisión sexual. Cuando el VHP no es tratado y las lesiones persisten en el cuello uterino pueden transformarse en cáncer. Este tipo de cáncer es frecuente en mujeres jóvenes: según datos publicados por la Fundación para la Investigación, Docencia y Prevención del Cáncer (FUCA), se diagnostican 15 a 20 casos cada 100.000 mujeres de entre 20 y 35 años.

La buena noticia es que existen formas de prevenir esta enfermedad:

  • La vacuna contra el VPH. Son dos dosis obligatorias (tienen que pasar al menos 6 meses entre ambas dosis) y es para todas las mujeres y varones de 11 años. Sin la segunda dosis no hay protección. Esta vacuna forma parte del Calendario Nacional de Vacunación Obligatoria.
  • El Papanicolau o PAP. Es recomendable que todas las mujeres mayores de 18 años o que hayan iniciado su vida sexual realicen un control ginecológico cada año, que incluya Pap y Colposcopía.
  • El uso de preservativo protege contra el contagio del VPH y otras enfermedades de transmisión sexual.

Factores de riesgo y síntomas

El cáncer de cuello uterino no suele presentar síntomas en sus etapas tempranas, por eso se insiste en la importancia de realizar el control ginecológico anual.  Tener o haber tenido una infección por VPH, fumar, tomar anticonceptivos orales por períodos muy prolongados, haber tenido múltiples parejas sexuales o tener VIH son factores que aumentan los riesgos de enfermarse.

Si se presenta dolor o sangrado con las relaciones sexuales, flujo vaginal maloliente o sangrado fuera de las menstruaciones se sugiere visitar al ginecólogo.

FUENTE:
– Fundación para la Investigación, Docencia y Prevención del Cáncer (FUCA)
– Ministerio de Salud de la Nación


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1.¿Qué es el coronavirus?

Los coronavirus son una amplia familia de virus que normalmente afectan solo a los animales. Algunos tienen la capacidad de transmitirse de los animales a las personas. Producen cuadros clínicos que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como ocurre con el coronavirus que causo el síndrome respiratorio agudo severo.

2. ¿Qué es el nuevo coronavirus?

Es un nuevo tipo de coronavirus que puede afectar a las personas y se ha detectado por primera vez en diciembre de 2019 en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, en China. Todavía hay muchas cuestiones que se desconocen en relación al denominado 2019-nCoV. La fuente de infección está bajo investigación. Existe la posibilidad de que la fuente inicial haya sido un animal, puesto que los primeros casos se detectaron en personas que trabajaban en un mercado donde había presencia de animales. Algunos coronavirus son virus zoonóticos; esto significa que se pueden transmitir de los animales al ser humano.

3. ‎¿Cómo se propaga este virus?‎

El nuevo coronavirus es un virus respiratorio que se propaga ‎principalmente por contacto con animales infectados o con alguna persona infectada, a través de las ‎gotículas respiratorias que se generan cuando una persona tose o ‎estornuda, o a través de gotículas de saliva o de secreciones nasales.

‎4. ¿Qué tan peligroso es?‎

Tal como ocurre con otras enfermedades respiratorias, la infección por ‎el 2019-nCoV puede causar síntomas leves como rinorrea, dolor de ‎garganta, tos y fiebre. En algunas personas puede ser más grave y ‎causar neumonía o dificultades respiratorias. En raras ocasiones, la ‎enfermedad puede ser mortal. Las personas de edad avanzada y las ‎personas con afecciones comórbidas (como diabetes o cardiopatías) ‎parecen correr un mayor riesgo de caer gravemente enfermas por el ‎virus.‎

5. ¿Existe algún medicamento concreto para prevenir o tratar la infección ‎por el 2019-nCoV? ‎

Hasta la fecha no existe ningún medicamento específicamente recomendado para prevenir o tratar la infección por el nuevo coronavirus. Ahora bien, las personas infectadas por el 2019-nCoV deberán recibir el cuidado adecuado para aliviar y tratar los síntomas, y aquellos gravemente enfermos deberán recibir una atención de apoyo optimizada. La OMS está ayudando a coordinar medidas con diferentes asociados para desarrollar medicamentos con los que tratar la infección por el nuevo coronavirus.

6. ¿Son eficaces los antibióticos para prevenir y tratar la infección por el ‎‎2019-nCoV?‎

No, los antibióticos no tienen efecto contra los virus, solo tienen efecto ‎contra las infecciones bacterianas. El nuevo coronavirus es un virus y, ‎por lo tanto, no deberán utilizarse antibióticos a modo de prevención o ‎tratamiento. ‎

7. ‎¿Qué puedo hacer para protegerme?

  • Lávese las manos con frecuencia con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón. Este simple hábito mata el virus si este está en sus manos.
  • Adopte medidas de higiene respiratoria: Al toser o estornudar, cúbrase la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo; tire el pañuelo inmediatamente y lávese las manos con un desinfectante de manos a base de alcohol, o con agua y jabón. De esta forma, evita la propagación de gérmenes y virus. Si usted estornuda o tose cubriéndose con las manos puede contaminar los objetos o las personas a los que toque.
  • Mantenga una distancia de al menos un metro entre usted y otras personas, particularmente aquellas que tosan, estornuden y tengan fiebre para evitar inhalar el virus en caso de que aquellas personas estén infectadas.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca para impedir transferir el virus de distintas superficies a uno mismo.
  • Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, solicite atención médica a tiempo. Indique a su prestador de atención de salud si ha viajado a cualquier zona en la que se haya notificado la presencia del 2019-nCoV o si ha tenido un contacto cercano con alguien que haya viajado desde alguno de esos lugares y tenga síntomas respiratorios.
  • Si tiene usted síntomas respiratorios leves y ningún antecedente de viaje a lugares donde se haya detectado el virus, practique cuidadosamente una higiene respiratoria y de manos básica y quédese en casa hasta que se recupere, si es posible.
  • Como precaución general, adopte las medidas generales de higiene mencionadas más arriba cuando visite mercados de animales vivos, mercados de productos frescos o mercados de productos animales. Evite el contacto con desechos o fluidos de animales posiblemente contaminados que se encuentren en el suelo o en estructuras de tiendas y mercados.
  • Evite el consumo de productos animales crudos o poco cocinados. Manipule la carne cruda, la leche y los órganos de animales con cuidado, a fin de evitar la contaminación cruzada con alimentos crudos.

8. ¿Cuándo debo usar mascarilla?

La OMS aconseja el uso racional de las mascarillas médicas para evitar el ‎derroche innecesario de recursos valiosos y su posible uso indebido. Esto significa ‎que solo debe utilizar una mascarilla si presenta síntomas respiratorios ‎‎(tos o estornudos), si sospecha que tiene infección por el 2019-nCoV ‎con síntomas leves o si está cuidando de alguien de quien se sospeche ‎que está infectado por el 2019-nCoV.

Vale aclarar que las mascarillas solo son eficaces si se combinan con el lavado frecuente de manos con una solución hidroalcohólica o con agua y jabón.

9. ¿Cómo usar correctamente una mascarilla o barbijo?

  • Antes de ponerse una mascarilla, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
  • Cúbrase la boca y la nariz con la mascarilla y asegúrese de que no haya espacios entre su cara y la máscara.
  • Evite tocar la mascarilla mientras la usa; si lo hace, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
  • Cámbiese de mascarilla tan pronto como esté húmeda y no reutilice las mascarillas de un solo uso.
  • Para quitarse la mascarilla: quítesela por detrás (no toque la parte delantera de la mascarilla); deséchela inmediatamente en un recipiente cerrado; y lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS)

 


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El inicio del año escolar marca una serie de controles que los padres o tutores de los niños deben seguir para prevenir o detectar posibles patologías.  Antes de comenzar las clases es importante revisar que los chicos están al día con su vacunas, visitar a un oftalmólogo para controlar la vista y realizar una consulta pediátrica que incluya un examen físico completo.

A su vez, el comienzo de clases es una excelente oportunidad para organizar algunas rutinas saludables con el fin de que los niños tengan un buen desarrollo y rendimiento escolar. Compartimos algunas recomendaciones:

  1. Un buen descanso: Los chicos en edad escolar deben dormir al menos 8 hs. Los profesionales sugieren que los últimos días de vacaciones comiencen a acostarse más temprano para adaptarse de a poco al nuevo ritmo.
  2. Desayuno nutritivo: Después de un ayuno prolongando por las horas de sueño, es importante que desayunen bien. Un desayuno saludable facilita el rendimiento mental y físico y debería incluir un lácteo, una fruta y algún cereal.
  3. El peso de las mochilas no debe superar el 15% del peso del niño para proteger su columna. Lo correcto sería que la lleven siempre con ambas cintas sobre los hombros.
  4. Tiempo de ocio: Los chicos necesitan tener tiempo libre para jugar. Las tareas escolares y extracurriculares no deberían interferir con sus actividades lúdicas.

¿Qué vacunas les corresponden según su edad?

A los 5 o 6 años
El ingreso escolar es una etapa de la vida para recibir refuerzos y completar esquemas.

A los 11 años
En esta etapa debe reforzarse la protección de las vacunas de la infancia y comenzar a prevenir enfermedades propias de la edad.

Los adolescentes que no hayan recibido dos dosis de Triple viral después del año de vida, deben iniciar o completar esquema de 2 dosis.

Todas las vacunas del Calendario Nacional son obligatorias, gratuitas y se aplican en los vacunatorios, centros de salud y hospitales públicos del país. Es responsabilidad y obligación de los adultos que los niños estén vacunados para evitar enfermarse y contagiar a otras personas.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación

 

 


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