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Días atrás, el Hospital Santa Isabel de Hungría, de Mendoza, dio a conocer la Unidad de Stroke (ACV) y Cuidados Neurocríticos. Este nuevo espacio atenderá a los pacientes que presenten una situación cerebrovascular y buscará disminuir los índices de morbilidad y discapacidad. Contará con la infraestructura, el equipamiento y  el Recurso Humano capacitado en todas las áreas que este complejo grupo de patologías requiere para su abordaje desde su momento agudo hasta su rehabilitación.

El ACV es una patología “tiempo dependiente”, es decir que reconocerla y actuar lo antes posible es primordial para brindar el tratamiento adecuado, minimizar secuelas, ofrecer mayores posibilidades de rehabilitación y salvar vidas. De acuerdo con el estudio “Time is brain—quantified”, publicado por Saver JL, del Departamento de Neurología de la Universidad de California, en un ACV se pierden 1.9 millones de neuronas en promedio por cada minuto de evolución. Por eso, celebramos el lanzamiento de esta nueva Unidad de Stroke en el país.

En el evento de presentación, que se realizó en el Park Hyatt de Mendoza, estuvo el Dr. Adolfo Savia, Coordinador Médico de Acudir, quien disertó sobre el manejo del ACV en el Prehospitalario y la experiencia de la aplicación del Protocolo Stroke. Hace pocos meses, Acudir lanzó dicho Protocolo, el primero de su tipo que se aplica en Medicina Prehospitalaria de la Argentina y cuyo objetivo es reconocer rápidamente la patología; brindar una pronta asistencia para confirmar o descartar el diagnóstico y, en caso de que se trate de un ACV, ofrecer mayores chances de recuperación.

El Protocolo Stroke es posible gracias al trabajo en conjunto con las coberturas médicas, que se ocupan del triage inicial, y los centros de atención, cuyos profesionales ya están informados y preparados para recibir al paciente y transferirlo inmediatamente a la sala de Imágenes.

Fuente: MDZ Online

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Según datos de la Organización Mundial de la Salud, 15 millones de personas sufren un ACV cada año; 6 millones no logran sobrevivir y 1 de cada 6 personas tendrá un ACV en su vida.

Los ataques cerebrovasculares (ACV o Stroke en inglés) son la tercera causa de muerte en el mundo, detrás de las enfermedades cardíacas y el cáncer, y la primera causa de invalidez permanente. Los Ataques Cerebrales pueden ser Isquémicos o Hemorrágicos. El 85% de los ACV son isquémicos y se producen cuando se interrumpe o bloquea el suministro de sangre al cerebro.

El ACV es una patología “tiempo dependiente”, es decir que reconocerla y actuar lo antes posible es primordial para brindar el tratamiento adecuado, minimizar secuelas, ofrecer mayores posibilidades de rehabilitación y salvar vidas. De acuerdo con el estudio “Time is brain—quantified”, publicado por Saver JL, del Departamento de Neurología de la Universidad de California, en un ACV se pierden 1.9 millones de neuronas en promedio por cada minuto de evolución.

En pleno acuerdo con ese enunciado, Acudir Emergencias Médicas desarrolló el Protocolo Stroke. “Se trata del primer protocolo de este tipo, en atención prehospitalaria, en el país”, explica el Dr. Agustín Apesteguía, Gerente Médico de la empresa. “El objetivo de activar el protocolo es brindar una pronta asistencia para confirmar o descartar el diagnóstico y, en caso de que se trate de un ACV, ofrecer mayores chances de recuperación”.

El Protocolo Stroke es posible a partir de un trabajo en conjunto con las coberturas médicas, que se ocupan del triage inicial, y los centros de atención, cuyos profesionales ya están informados y preparados para recibir al paciente y transferirlo inmediatamente a la sala de Imágenes.

El protocolo ayuda a reconocer rápidamente un ACV, establecer su tiempo de evolución, descartar la hipoglucemia –que genera síntomas similares al accidente cerebro vascular- y, en caso de mantenerse la sospecha de ACV, derivar a centros previamente designados. Todo este procedimiento permite optimizar los tiempos en el domicilio y en los traslados y modificar el pronóstico del paciente”, enumera el Dr. Apesteguía.

Cuando el área de Recepción de Acudir recibe un llamado que cumple con algunos criterios generales establecidos, se activa el protocolo. En ese momento, a la Unidad Móvil asignada se le informará que está ante un Protocolo Stroke para que siga el procedimiento establecido, una vez que haya arribado al domicilio. El tiempo es fundamental, por eso se activará un cronómetro visible en el equipo de telefonía móvil que utiliza la dotación (que cuenta con una aplicación móvil especialmente diseñada para la gestión de atención de las emergencias y urgencias médicas), en el que también aparecerá el procedimiento de evaluación, que corresponde a la escala de Cincinatti. Los profesionales deberán pedirle al paciente que sonría, levante los brazos y repita una frase y, además, deberán registrar otra serie de datos, como el tiempo de evolución de los síntomas o la presión arterial. Luego, de ser necesario, se realizará la derivación a un sitio previamente designado y que también tenga activo el Protocolo Stroke.

El Protocolo Stroke es pionero en la Argentina; integra la emergencia pre e intra hospitalaria en un solo equipo de Stroke. Cumplir con él, no sólo mejora la calidad de la atención, también salva vidas.


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El accidente cerebrovascular (ACV) se produce porque la sangre deja de fluir a parte del cerebro. Esto puede ocurrir si un vaso sanguíneo del cerebro se obstruye o se rompe. El ACV puede producir la muerte de las neuronas que dejan de recibir oxígeno. Es una patología  altamente discapacitante, que genera limitaciones o secuelas físicas, cognitivas y/o conductuales en quienes la padecen. Detectar y actuar rápidamente en un caso de ACV puede reducir los daños y mejorar la rehabilitación.
Para reconocer los signos de alarma de un ACV se puede utilizar el método FAST (significa rápido en inglés), que permite recordar fácilmente qué hay que observar para saber si alguien está padeciendo un accidente cerebrovascular. FAST equivale a “Face” (cara), “Arms” (brazos), “Speech” (habla) y “Time” (tiempo).

  • Face drooping (Cara caída): ¿Tiene un lado de la cara caído o entumecido?
  • Arm weakness (Debilidad en el brazo): ¿Tiene un brazo débil o entumecido?
  • Speech difficulty (Dificultad para hablar): ¿Habla arrastrando las palabras?
  • Time (Tiempo): Si alguien muestra alguno de estos síntomas, llame inmediatamente al número local de emergencias.

¿Qué puede hacer para ayudar a una persona que está sufriendo un ACV?

  • Llame o pida a alguien que llame al número local de emergencias y que consiga un kit de primeros auxilios y un DEA.
  • Anote la hora en que se dieron los primeros signos.
  • Quédese hasta que llegue ayuda especializada y asuma el control.
  • Si no responde y no respira con normalidad o incluso jadea/boquea, practique la RCP.

Fuente: American Heart Association


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