La mayor expectativa de vida y una menor cantidad de nacimientos han dado como resultado un fenómeno demográfico a nivel mundial: el envejecimiento de la población. Este fenómeno queda demostrado con el número creciente de adultos mayores de 60 años, lo que requiere que se planteen algunos cambios en la organización de la sociedad. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera necesario trabajar con este grupo etario en la prevención de enfermedades crónicas y brindarles acceso a servicios de atención primaria adaptados a sus necesidades.
El rol de los adultos mayores es fundamental para la sociedad; no solo trabajan –sea de forma remunerada o no-, sino que también ayudan a sus hijos en el cuidado de los nietos y del hogar; cuidan a otros parientes o amigos y transmiten su experiencia a las generaciones más jóvenes, entre otros valores.
En la pandemia, los adultos mayores se han visto afectados por ser uno de los grupos de riesgo para este virus y debieron cumplir con el aislamiento obligatorio desde el primer día. Desde el Ministerio de Salud informan que, si bien la mayoría de las personas que contraen el COVID-19 son jóvenes y adultos jóvenes, un altísimo porcentaje de personas fallecidas supera los 60 años. Esto significa que la letalidad por coronavirus se incrementa con la edad, especialmente en las personas de sexo masculino. En este punto, es importante apelar a la solidaridad intergeneracional, es decir: cuidarse para cuidar a los mayores, respetando el uso del barbijo (que tape boca, nariz y mentón), manteniendo una distancia social de 2 metros y realizando una adecuada y frecuente higiene de manos y superficies.
Por otra parte, la solidaridad entre generaciones busca la integración e intercambio entre personas de distintas generaciones. En ese sentido, las generaciones más jóvenes no solo pueden aprender de los mayores sobre costumbres, historia, valores, etc., sino que también pueden ser agentes de cambio y ayudar a los adultos mayores a adaptarse a las nuevas tecnologías como uso de celular, tablet o computadora, para que se sientan más útiles e integrados.



Emergencias Médicas, Ospedyc y el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) dictaron un taller online dirigido a comunicadores en particular y público general, que pudo verse a través de Facebook Live. El taller contó con la participación del Dr. Agustín Apesteguía, Gerente Médico de Acudir Emergencias Médicas, la Dra. Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de Ospedyc y el Dr. Juan Pablo Costabel, Jefe de Unidad Coronaria e Internación del ICBA.
que el paciente reconozca rápidamente los síntomas y se ponga en contacto con el sistema de salud llamando a una ambulancia o acercándose a una guardia. En ese sentido, expresó que “el miedo a la pandemia hace que las personas retrasen su consulta, lo que afecta la cantidad y la calidad de vida del paciente”. Buscar atención médica inmediata por parte del paciente o su entorno y que, a su vez, el personal médico esté capacitado para detectar una patología cardiaca y actuar en consecuencia, es determinante para ofrecer mejores oportunidades de sobrevida.






























