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Cada día mueren 280 personas en el país por enfermedades cardiovasculares. Este número se desprende de un informe de la Sociedad Argentina de Cardiología que calcula 100.000 muertes anuales por patologías cardiacas, lo que constituye la primera causa de muerte y discapacidad en la Argentina. Muchas de esas muertes podrían evitarse si las personas adoptaran hábitos saludables y si toda la comunidad se comprometiera y aprendiera a realizar maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP).

En el Día Mundial del Corazón y con el fin de difundir herramientas de prevención, la técnica correcta de RCP y uso del Desfibrilador Automático (DEA) y la importancia de la atención inmediata ante síntomas cardiacos, Acudir Emergencias Médicas, Ospedyc y el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) dictaron un taller online dirigido a comunicadores en particular y público general, que pudo verse a través de Facebook Live. El taller contó con la participación del Dr. Agustín Apesteguía, Gerente Médico de Acudir Emergencias Médicas, la Dra. Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de Ospedyc y el Dr. Juan Pablo Costabel, Jefe de Unidad Coronaria e Internación del ICBA.

A continuación, el Dr. Apesteguía habló del rol que debe cumplir toda la comunidad en la llamada cadena de la vida. “Todos nosotros formamos parte de la cadena de la vida y cada eslabón contribuye a salvar vidas. El trabajo organizado y en equipo aumenta las chances de éxito. Está comprobado que el masaje cardiaco y la pronta desfibrilación aumentan las posibilidades de sobrevida en una persona con paro cardiorrespiratorio”, subrayó. El Gerente Médico de Acudir resaltó la importancia de seguir cada uno de los pasos de esta cadena:

Dr. Agustín Apesteguía
  1. Comprobar que la escena sea segura.
  2. Comprobar la inconsciencia del paciente.
  3. Llamar al sistema de emergencias y tratar de brindar información clara sobre la situación del paciente.
  4. Si hay otra persona, pedirle que busque un DEA.
  5. Iniciar las compresiones de RCP (si no sabe realizar RCP, el operador telefónico del sistema de emergencias le indicará cómo proceder).
  6. Continuar realizando compresiones hasta que pueda utilizar un DEA o hasta que llegue la ambulancia.

Para cerrar su charla y dar pie a la última disertación del día, el Dr. Apesteguía explicó en qué consiste el Protocolo IAM, que se activa desde Acudir Emergencias Médicas y permite reconocer y actuar rápidamente en casos de infarto agudo de miocardio, con el fin de reducir los tiempos de arribo hasta la institución sanatorial para ofrecer mejores posibilidades y un tratamiento adecuado a cada paciente.

Por último, el Dr. Juan Pablo Costabel expuso sobre la optimización del tiempo en el infarto y resaltó que es importante que el paciente reconozca rápidamente los síntomas y se ponga en contacto con el sistema de salud llamando a una ambulancia o acercándose a una guardia. En ese sentido, expresó que “el miedo a la pandemia hace que las personas retrasen su consulta, lo que afecta la cantidad y la calidad de vida del paciente”. Buscar atención médica inmediata por parte del paciente o su entorno y que, a su vez, el personal médico esté capacitado para detectar una patología cardiaca y actuar en consecuencia, es determinante para ofrecer mejores oportunidades de sobrevida.

 

 

 

 

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Las patologías cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en la Argentina, mientras que el ataque cerebro vascular (ACV) es la tercera causa de muerte y la primera de discapacidad en el país. En ambos casos, las secuelas pueden ser importantes e irreversibles si los síntomas no son tratados a tiempo.

A raíz del aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia mundial de COVID-19, muchas personas se resguardan en sus hogares y, a pesar de presentar algún tipo de patología, evitan llamar a una ambulancia o concurrir a una guardia por temor al contagio. Sin embargo, en ciertos casos, llamar al servicio de urgencias y emergencias puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte o brindar un tratamiento más efectivo a quien lo necesite.

Desde el Ministerio de Salud de la Nación recomiendan a las personas con patologías cardíacas (que tengan by pass, insuficiencia cardíaca, hipertensión arterial, etc.) que tomen correctamente su medicación, sin suspenderla, y que estén atentos a cualquier síntoma o sensación que consideren extraña. Por ejemplo:

  • Falta de aire al caminar
  • Dolor en el pecho, que se puede extender al brazo izquierdo
  • Hinchazón de piernas
  • Dolor de mandíbula o cuello

En estos casos, es importante llamar al servicio de urgencias o emergencias médicas lo más pronto posible y explicar la situación con la máxima claridad y detalle para que los profesionales de la salud le brinden la mejor asistencia. Reiteramos que consultar sin demoras ante la aparición de síntomas ofrecerá mejores chances de sobrevida y tratamiento. Por otra parte, es importante destacar que los servicios de emergencia han diseñado circuitos separados para la atención de pacientes con sospecha de COVID-19 y pacientes con otras enfermedades para prevenir contagios. Por eso se alienta a consultar sin miedo, ya que, ante los síntomas previamente enumerados, quedarse en casa puede poner en grave riesgo a la persona.

En la Argentina hay 9 millones personas que padecen hipertensión arterial. En el contexto actual de aislamiento, más que nunca, es importante que lleven una vida lo más ordenada posible. Esto implica seguir un plan de alimentación saludable que incluya frutas y verduras, realizar actividad física moderada (caminar dentro del hogar, si es posible), controlar la presión arterial, evitar la intoxicación de información y mantenerse en contacto con los afectos, aprovechando la tecnología.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación
Asesoró: Dr. Adolfo Savia, Coordinador Médico de Acudir Emergencias Médicas


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La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir menos de 5 gramos de sal por día; es decir, el equivalente a poco menos que una cucharada de té. Consumir sal en cantidades superiores aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas y ataque cerebrovascular, además de favorecer la hipertensión arterial.

Se estima que se podrían evitar 2 millones y medio de muertes al año si se redujera el consumo de sal al nivel recomendado. Por eso, reducir la ingesta de sal es una de las medidas más eficaces que se pueden tomar para mejorar nuestra salud.

Algunas medidas para reducir el consumo de sal en el hogar son:

  • Elegir productos bajos en sodio.
  • No agregar sal durante la preparación de los alimentos.
  • No poner saleros en la mesa.
  • Leer bien las etiquetas de los productos.
  • Pedir en el restaurant que retiren los saleros de la mesa.
  • Evitar el consumo de snacks y otros alimentos procesados con alto contenido de sodio.
  • Aumentar el consumo de frutas, verduras y fibras: Las frutas y verduras son fuente de potasio, que contribuye en el descenso de la tensión arterial.

Mitos sobre la reducción del consumo de sal

«La sal marina y la refinada son lo mismo». No importa cuál sea su origen o si una sal es más “natural” que otra; lo que hace mal es el sodio, por eso se deben elegir sales con bajo contenido de sodio.

«Los alimentos sin sal no tienen sabor». Puede suceder al principio, cuando comienzan a modificarse los hábitos, pero las papilas gustativas se habitúan al sabor de las comidas con poca o ninguna sal agregada.

«Solo las personas de edad se deben preocupar por la cantidad de sal que consumen». El hecho de consumir demasiada sal aumenta la tensión arterial a cualquier edad.

«La disminución de la sal podría ser nociva para mi salud». La sal está presente en gran cantidad de alimentos de la vida cotidiana, por lo que es casi imposible consumir poca sal.


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Una persona a la que se le diagnostica Hipertensión Arterial (HTA) está recibiendo una señal de alerta que indica que deberá modificar sus hábitos. ¿Por qué? Porque cuanto más alta es la tensión arterial, más fuerza deberá realizar el corazón para bombear sangre a los vasos que la distribuyen por todo el organismo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las complicaciones derivadas de la HTA causan más de un millón y medio de muertes al año sólo en América y cerca de nueve millones y medio de decesos en todo el mundo. La hipertensión es la causa del 45% de las muertes por cardiopatías y de más de la mitad de las muertes por ACV.

La hipertensión arterial no suele presentar síntomas en sus etapas iniciales y ahí radica la importancia de controlarla frecuentemente o según indicación médica. Ocasionalmente, la HTA puede producir dolor de cabeza, palpitaciones, dolor de pecho, epistaxis (sangrado nasal) o dificultad para respirar. Como en la gran mayoría de las patologías, la detección temprana de HTA y su posterior tratamiento y control son muy beneficiosos para el paciente.

Tan importante como llevar un control de la tensión arterial es adoptar hábitos saludables que ayuden al tratamiento y mejoren la calidad de vida y expectativas del hipertenso. El descenso de peso favorece el efecto de la medicación y mejora los factores de riesgo. Entre estos hábitos, los más destacados son:

  • Reducir el consumo de sal
  • Disminuir la ingesta de alcohol
  • Llevar una dieta rica frutas y verduras y con bajo consumo de lácteos y grasas
  • Realizar actividad física regularmente
  • Dejar de fumar.

Fuente: OMS


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La soledad es mala para el corazón y un fuerte predictor de muerte prematura, según un estudio presentado recientemente en EuroHeartCare 2018, el congreso anual de enfermería de la Sociedad Europea de Cardiología (1). El estudio encontró que sentirse solo era un predictor más fuerte de malos resultados que vivir solo, tanto en hombres como en mujeres.

“La soledad es más común hoy que nunca, y más personas viven solas”, dijo Anne Vinggaard Christensen, autora del estudio y estudiante de doctorado, The Heart Centre, Hospital Universitario de Copenhague, Dinamarca (2).

“Investigaciones previas han demostrado que la soledad y el aislamiento social están relacionados con la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular, pero esto no se ha investigado en pacientes con diferentes tipos de enfermedad cardiovascular”. (3)

El estudio investigó si la red social deficiente se asoció con peores resultados en 13,463 pacientes con cardiopatía isquémica, arritmia (ritmo cardíaco anormal), insuficiencia cardíaca o valvulopatía.

Los datos de los registros nacionales se vincularon con la encuesta DenHeart, que solicitó a todos los pacientes dados de alta entre abril de 2013 y abril de 2014 en cinco centros cardíacos en Dinamarca que respondieran un cuestionario sobre su salud física y mental, factores de estilo de vida como fumar y apoyo social.

El apoyo social se midió usando datos de registro sobre vivir solo o no, y preguntas de encuesta sobre sentirse solo.

  • ¿Tiene alguien con quien hablar cuando lo necesita?
  • ¿Se siente solo algunas veces a pesar de que quiere estar con alguien?

“Fue importante recopilar información sobre ambos, ya que las personas pueden vivir solas pero no sentirse solas mientras otras cohabitan pero se sienten solas”, explicó la Sra. Vinggaard Christensen.

Sentirse solo se asoció con malos resultados en todos los pacientes, independientemente de su tipo de enfermedad cardíaca, e incluso después de ajustar por edad, nivel de educación, otras enfermedades, índice de masa corporal, tabaquismo e ingesta de alcohol.

La soledad se asoció con un riesgo de mortalidad duplicado en las mujeres y casi duplicó el riesgo en los hombres. Tanto los hombres como las mujeres que se sentían solos tenían tres veces más probabilidades de informar síntomas de ansiedad y depresión y tenían una calidad de vida significativamente más baja que aquellos que no se sentían solos.

“La soledad es un fuerte predictor de muerte prematura, peor salud mental y menor calidad de vida en pacientes con enfermedad cardiovascular, y un predictor mucho más fuerte que vivir solo, tanto en hombres como en mujeres”, dijo la Sra. Vinggaard Christensen.

La Sra. Vinggaard Christensen señaló que las personas con apoyo social deficiente pueden tener peores resultados de salud porque tienen estilos de vida menos saludables, son menos compatibles con el tratamiento y se ven más afectados por los eventos estresantes. “Nos ajustamos a los comportamientos de estilo de vida y muchos otros factores en nuestro análisis, y todavía encontramos que la soledad es mala para la salud”, explicó.

Las directrices europeas sobre prevención cardiovascular establecen que las personas que están aisladas o desconectadas de otras corren un mayor riesgo de desarrollar y morir prematuramente por una enfermedad de la arteria coronaria.  Se recomienda, entonces, la evaluación de los factores de riesgo psicosociales en pacientes con enfermedad cardiovascular establecida y en aquellos con alto riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular (4).


Fuentes: 

  • European Society of Cardiology
  • Infosalus
  • IntraMed

Referencias

(1) The abstract ‘Poor social network is associated with impaired self-rated health and symptoms of anxiety and depression across cardiac diagnoses’ will be presented during the Oral abstract session: PPCI, risk factors and prevention which takes place on 9 June from 14:00 to 15:30 CEST in the Davis Theatre.

(2) Holt-Lunstad J, Smith TB, Baker M, et al. Loneliness and social isolation as risk factors for mortality: a meta-analytic review. Perspect Psychol Sci. 2015;10:227–237.

(3)Valtorta NK, Kanaan M, Gilbody S, et al. Loneliness and social isolation as risk factors for coronary heart disease and stroke: systematic review and meta-analysis of longitudinal observational studies. Heart. 2016;102:1009–1016.

(4) Piepoli MF, Hoes AW, Agewall S, et al. 2016 European Guidelines on cardiovascular disease prevention in clinical practice. Eur Heart J. 2016;37:2315–2381.


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