El ACV es una patología “tiempo dependiente”, es decir que reconocerla y actuar lo antes posible es primordial para brindar el tratamiento adecuado, minimizar secuelas, ofrecer mayores posibilidades de rehabilitación y salvar vidas. De acuerdo con el estudio “Time is brain—quantified”, publicado por Saver JL, del Departamento de Neurología de la Universidad de California, en un ACV se pierden 1.9 millones de neuronas en promedio por cada minuto de evolución. Por eso, celebramos el lanzamiento de esta nueva Unidad de Stroke en el país.
El Protocolo Stroke es posible gracias al trabajo en conjunto con las coberturas médicas, que se ocupan del triage inicial, y los centros de atención, cuyos profesionales ya están informados y preparados para recibir al paciente y transferirlo inmediatamente a la sala de Imágenes.
































