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Siempre es importante contar en el hogar con un pequeño botiquín que tenga los insumos necesarios para brindar los primeros auxilios. Del mismo modo, armar un botiquín para llevar a un viaje, por más corto que éste sea, es fundamental para tratar malestares o enfermedades comunes.  Si alguna de las personas que viajan o habitan el hogar tiene una enfermedad crónica o preexistente, debe llevar siempre la medicación correspondiente y una receta médica para cualquier eventualidad. En cualquier caso, tener a mano o en lugar visible el teléfono de emergencias del lugar.

El botiquín de primeros auxilios debe ser fácil de transportar, en caso de que sea necesario llevarlo hasta donde está el paciente.

¿Qué se debe incluir en el botiquín?

  •  Alcohol etílico
  • Agua oxigenada
  • Algún antiséptico tipo Pervinox para desinfectar heridas.
  • Apósitos adhesivos (Curitas) para heridas leves.
  • Gasas esterilizadas para cubrir y proteger heridas.
  • Cinta hipoalergénica
  • Guantes descartables de latex o vinilo
  • Termómetro
  • Analgésicos
  • Antifebril
  • Antidiarréico

También se puede agregar al botiquín para hacerlo más completo:

  • Linterna
  • Tijeras
  • Repelente
  • Protector solar
  • Pastillas potabilizadoras de agua
  • Bolsas tipo Ziploc (con cierre hermético)

Si el viaje es a un destino exótico o poco común, se recomienda hacer una consulta con un especialista en medicina del viajero, quien brindará asesoramiento sobre la preparación previa, vacunas necesarias, cuidados generales en caso de tener alguna enfermedad preexistente, prevención de enfermedades transmitidas por consumo de agua y alimentos o picaduras de insectos, prevención de accidentes en caso de realizar actividades riesgosas, entre otros temas.


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Si bien en los últimos tiempos se han iniciado campañas para desalentar la pirotecnia, las heridas causadas por su uso siguen siendo uno de los principales motivos de atención durante las fiestas de fin de año. Por eso, es fundamental tener en cuenta los consejos que compartiremos a continuación para prevenir quemaduras de distinta gravedad y otro tipo de lesiones producidas por la manipulación de fuegos artificiales:

En primer lugar, siempre hay que comprar pirotecnia aprobada por la ANMaC, que es la Agencia Nacional de Materiales Controlados. Los productos aprobados tienen la la leyenda “Producto autorizado”. Además, recordamos que está prohibida su venta a menores de 16 años y que los niños no deberían manipular pirotecnia o hacerlo siempre bajo la supervisión de un adulto.

Encender la pirotecnia en lugares abiertos y al aire libre; nunca hacerlo en lugares cerrados o cerca de garrafas, cocinas y/o autos u otros sitios inflamables. Tampoco se debe sostenerla con la mano ni detonarla en un frasco, botella o cualquier otro recipiente. Del mismo modo, evitar los productos que tengan mechas cortas porque podrían no dar tiempo para alejarse una vez encendidos. Es recomendable mantener distancia del producto una vez encendido para proteger los oídos ante posibles explosiones que podrían causar daños. Si hubiera niños, se sugiere proteger sus oídos con tapones (como los que suelen usarse en la pileta).

Si el producto no llegara a explotar, apagarlo con agua. Jamás tocar la mecha.

¿Cómo actuar en caso de lesiones?

Si a pesar de cumplir con todas estas recomendaciones se produce una quemadura, se recomienda:

  • Lavar la zona con agua fría para aliviar el dolor.
  • Si se llegara a prender fuego la ropa, sofocarlo envolviendo a la persona con una manta o haciéndola rodar por el suelo.
  • Sacar anillos, cadenas y demás elementos que puedan lastimar aún más el área quemada.
  • No permitir que la víctima corra o camine.
  • Si se producen ampollas, no se deben reventar. Tampoco se debe arrancar la piel lesionada.
  • Si la lesión es ocular: no frotarse ni enjuagarse los ojos. Si cree que algún objeto se insertó en el ojo, no intentar extraerlo.
  • En ningún caso se debe aplicar cremas, ungüentos o lociones.
  • No administrar ni tomar analgésicos.
  • Llamar a una ambulancia o llevar al paciente inmediatamente a un centro de atención.

Para pasar unas fiestas seguras, lo mejor es evitar la pirotecnia. Si eso es imposible, seguir las indicaciones vertidas en este artículo puede prevenir lesiones de gravedad.


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Ante las altas temperaturas, el Ministerio de Salud de la Ciudad, recomienda tomar los cuidados necesarios para prevenir el golpe de calor.

Recomendaciones:

  • Reducir la actividad física.
  • Usar ropa holgada y de colores claros, sombrero y anteojos de sol.
  • Consumir verduras y frutas. Evitar las comidas muy abundantes.
  • Aumentar el consumo de líquido aunque no tenga sed para mantener una hidratación adecuada.
  • Evitar las bebidas alcohólicas o muy azucaradas.
  • No exponerse al sol en exceso ni en entre las 11 y las 17 horas.
  • Permanecer en espacios ventilados o acondicionados.

Hay que tener en cuenta que el golpe de calor puede afectar a personas de cualquier edad, pero los grupos de mayor riesgo son los niños -que no manifiestan sus síntomas con facilidad- y los mayores de 65 años.

Los signos de alerta son:

  • Dolor de cabeza
  • Sensación de vértigo
  • Náuseas
  • Confusión
  • Convulsiones o pérdida de conciencia
  • Piel enrojecida, caliente y seca
  • Respiración y pulso débil
  • Elevada temperatura corporal (entre 41 y 42 grados centígrados)

Si la persona sufre alguno de estos síntomas, es importante

  • Trasladar al afectado a la sombra, a un lugar fresco y tranquilo.
  • Hacer que mantenga la cabeza un poco alta, intentar refrescarlo mojándole la ropa o aplicarle hielo en la cabeza.
  • Darle de beber agua fresca o un poco salada.
  • Solicitar ayuda médica.

Fuente: Consenso Salud


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La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir menos de 5 gramos de sal por día; es decir, el equivalente a poco menos que una cucharada de té. Consumir sal en cantidades superiores aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas y ataque cerebrovascular, además de favorecer la hipertensión arterial.

Se estima que se podrían evitar 2 millones y medio de muertes al año si se redujera el consumo de sal al nivel recomendado. Por eso, reducir la ingesta de sal es una de las medidas más eficaces que se pueden tomar para mejorar nuestra salud.

Algunas medidas para reducir el consumo de sal en el hogar son:

  • Elegir productos bajos en sodio.
  • No agregar sal durante la preparación de los alimentos.
  • No poner saleros en la mesa.
  • Leer bien las etiquetas de los productos.
  • Pedir en el restaurant que retiren los saleros de la mesa.
  • Evitar el consumo de snacks y otros alimentos procesados con alto contenido de sodio.
  • Aumentar el consumo de frutas, verduras y fibras: Las frutas y verduras son fuente de potasio, que contribuye en el descenso de la tensión arterial.

Mitos sobre la reducción del consumo de sal

«La sal marina y la refinada son lo mismo». No importa cuál sea su origen o si una sal es más “natural” que otra; lo que hace mal es el sodio, por eso se deben elegir sales con bajo contenido de sodio.

«Los alimentos sin sal no tienen sabor». Puede suceder al principio, cuando comienzan a modificarse los hábitos, pero las papilas gustativas se habitúan al sabor de las comidas con poca o ninguna sal agregada.

«Solo las personas de edad se deben preocupar por la cantidad de sal que consumen». El hecho de consumir demasiada sal aumenta la tensión arterial a cualquier edad.

«La disminución de la sal podría ser nociva para mi salud». La sal está presente en gran cantidad de alimentos de la vida cotidiana, por lo que es casi imposible consumir poca sal.


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Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 800.000 personas mueren cada año por suicidio y muchas más personas intentan suicidarse. Una tentativa de suicidio no consumado es el factor individual de riesgo más importante. El suicidio es hoy la segunda causa de fallecimiento en jóvenes de 15 a 29 años (la primera causa son los accidentes de tránsito) y se da principalmente en los países de ingresos bajos y medianos, aunque se trata de un fenómeno global que afecta todos los estratos sociales.

El suicidio es una tragedia que afecta a toda la familia, incluso a la comunidad, y sus consecuencias perduran en el tiempo.

Si bien el vínculo entre el suicidio y los trastornos mentales (en particular los trastornos relacionados con la depresión y el consumo de alcohol) está bien documentado; en los países de altos ingresos, muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis, como los problemas financieros, rupturas de relaciones o dolores y enfermedades crónicos.

Además, las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento están estrechamente ligadas a conductas suicidas. Las tasas de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales y los reclusos.

Los suicidios son prevenibles. La OMS, junto con la Federación Mundial de Salud Mental, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y United for Global Mental Health, presentó el mes pasado la campaña “40 segundos para actuar”, con diferentes acciones para prevenir el suicidio y tomar conciencia de que se trata de un problema de salud pública. Esta campaña, que finaliza el 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, sugiere algunas formas de actuar para ayudar a una persona que está atravesando un mal momento o visibilizar la problemática del suicidio:

  • Si está pasando por momentos difíciles, dedique 40 segundos a charlar con alguien en quien confíe y dígale cómo se siente.
  • Si un ser querido de un amigo o conocido suyo se suicidó, tómese 40 segundos para charlar con ese amigo y preguntarle cómo se siente.
  • Si es empresario o gerente, dedique 40 segundos a enviar un mensaje positivo de apoyo a sus empleados e informarles de los recursos disponibles en el lugar de trabajo o en el municipio en caso de estar pasando por dificultades emocionales.
  • Si administra un perfil en redes sociales, televisión o radio, incluya espacios de 40 segundos para difundir testimonios o mensajes acerca de la salud mental.

La OMS asegura que existen algunas medidas que se pueden adoptar entre la población, los grupos de población y las personas para prevenir el suicidio y los intentos de cometerlo. Esas medidas incluyen:

  • Restringir el acceso a los medios de suicidio (por ejemplo, plaguicidas, armas de fuego y ciertos medicamentos).
  • Que los medios de comunicación informen responsablemente.
  • Realizar intervenciones escolares.
  • Llevar adelante políticas orientadas a reducir el consumo nocivo de alcohol.
  • Lograr la identificación temprana, tratamiento y atención de personas con problemas de salud mental y abuso de sustancias, dolores crónicos y trastorno emocional agudo.
  • Capacitar al personal sanitario no especializado, en la evaluación y gestión de conductas suicidas.
  • Realizar seguimiento y prestar apoyo comunitaria a personas que intentaron suicidarse.

El suicidio es un problema complejo y, por tal motivo, las actividades de prevención requieren la coordinación y colaboración de múltiples sectores de la sociedad, incluidos los de salud, educación, trabajo, agricultura, comercio, justicia, derecho, defensa, política y medios de comunicación.

Fuente: OMS


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Según un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Argentina está ubicada entre los 20 países más sedentarios. Una estadística y escenario preocupantes, ya que entre otras consecuencias puede aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y determinados tipos de cáncer.

¿A qué llamamos sedentarismo? A un estilo de vida con poca o nula actividad física. Además de afectar la salud,  el sedentarismo contribuye a padecer dolores musculares.

Las jornadas laborales extensas y el uso excesivo de dispositivos tecnológicos que evitan el esfuerzo físico -habituales en las grandes ciudades- contribuyen a llevar una vida sedentaria  y favorecen el endurecimiento de músculos y articulaciones, predisponiéndolos a sufrir pequeñas lesiones.

Para lograr equilibrio y bienestar hay que mantenerse en movimiento. Es muy común que las personas, frente a molestias musculares, tomen el primer impulso que es detenerse. La clave está en no detenerse, en seguir realizando algunaactividad más liviana, sin tanto impacto, pero permitiendo que el flujo sanguíneo siga circulando en la zona del dolor. De esta manera, llegarán más células reparadoras para subsanar la inflamación que pueda haber producido la vida sedentaria.

Pequeños cambios en la vida cotidiana pueden hacer la diferencia y ayudar a contrarrestar esta actitud.

Algunos tips son:

  • Si te vas a trasladar de un lugar a otro, hacelo eligiendo un medio de transporte no motorizado. Es decir: caminá, optá por la bicicleta, o alquilá un monopatín (nueva tendencia en Buenos Aires).
  • Realizá un masaje suave con una crema de uso tópico que genere confort en la zona de la piel, como las de Átomo Desinflamante, para aumentar la circulación. Esto también te va a ayudar a que el sistema nervioso no esté pendiente del dolor de una zona, si te duele, y pueda seguir trabajando en otra zona del cuerpo. Esto genera que siga aumentando el gasto calórico.
  • Si hay escaleras, elegilas por sobre el ascensor.
  • En tu jornada laboral, utilizá la hora de descanso para salir a caminar al menos unos pasos; harán la diferencia día a día.
  • Limpiar la casa, pintar o mover muebles, también son tácticas contra el sedentarismo.
  • Podés mirar una serie o película mientras utilizás una bicicleta fija.

Fuente: Consenso Salud

 


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Veinte millones de niños en todo el mundo –más de 1 de cada 10– no recibieron en 2018 vacunas vitales contra el sarampión, la difteria y el tétanos, según los nuevos datos de la Organización Mundial de la Salud y UNICEF.

A nivel mundial, la cobertura de inmunización con tres dosis de la vacuna contra la difteria, tétanos y tos ferina (DTP3), y una dosis de la vacuna contra el sarampión, se ha estancado desde 2010 en alrededor del 86%. Aunque esta cifra es elevada, no es suficiente. Se necesita una cobertura del 95% a escala mundial para garantizar la protección contra los brotes de enfermedades que pueden prevenirse con vacunas.

Las vacunas son una de nuestras herramientas más importantes para prevenir brotes y mantener al mundo seguro”, dijo el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud. “Aunque hoy en día la mayoría de los niños están siendo vacunados, la cifra de los que se quedan atrás es excesiva. Y lo que resulta inaceptable es que a menudo quienes no reciben la vacuna son precisamente quienes corren un mayor riesgo: los más pobres, los más marginados, los afectados por los conflictos o las personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares”.

La mayoría de los niños no vacunados viven en los países más pobres, y un número desproporcionado se encuentra en estados frágiles o afectados por conflictos. Casi la mitad viven en sólo 16 países: Afganistán, Chad, Etiopía, Haití, Iraq, Malí, Níger, Nigeria, Pakistán, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Siria, Somalia, Sudán del Sur, Sudán y Yemen.

Si estos niños se enferman corren el riesgo de sufrir graves consecuencias para su salud, y son quienes menos probabilidades tienen de acceder a tratamientos y cuidados que pueden salvar sus vidas.

Los brotes de sarampión revelan lagunas arraigadas en la cobertura, a menudo a lo largo de muchos años

Las disparidades en el acceso a la vacuna siguen siendo considerables entre los países y dentro de cada uno de ellos, independientemente de su nivel de ingresos. Esto ha dado lugar a brotes devastadores de sarampión en muchas partes del mundo, incluidos países que tienen altas tasas generales de vacunación.

En 2018 se registraron casi 350.000 casos de sarampión en todo el mundo, más del doble que en 2017.

El sarampión es un indicador en tiempo real de los lugares donde tenemos más trabajo que hacer para combatir las enfermedades prevenibles”, dijo Henrietta Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF. “Debido a que el sarampión es tan contagioso, un brote indica que las comunidades están dejando de recibir las vacunas debido al acceso, los costos o, en algunos lugares, la autocomplacencia. Tenemos que agotar todos los esfuerzos para inmunizar a cada niño”.

Diez países con la mayor tasa registrada de incidencia de de sarampión (2018) Cobertura con la primera dosis de sarampión (2010) Cobertura con la primera dosis de sarampión (2018)
1. Ucrania 56 91
2. República Democrática del Congo 74 80
3. Madagascar 66 62
4. Liberia 65 91
5. Somalia 46 46
6. Serbia 95 92
7. Georgia 94 98
8. Albania 99 96
9. Yemen 68 64
10. Rumania 95 90

Ucrania encabeza una lista diversa de países con la tasa de incidencia de sarampión más alta registrada en 2018. Aunque el país ha logrado vacunar a más del 90% de sus bebés, la cobertura ha sido reducida durante varios años, lo que ha dejado a un gran número de niños mayores y adultos en situación de riesgo.

En otros países con alta incidencia y alta cobertura hay grupos significativos de personas que no han recibido la vacuna contra el sarampión en el pasado. Esto demuestra que una baja cobertura a lo largo del tiempo, o la existencia de comunidades determinadas de personas no vacunadas, pueden desencadenar brotes mortales.

Datos de cobertura de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) disponibles por primera vez

También hay datos por primera vez sobre la cobertura de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), que protege a las niñas contra el cáncer de cuello uterino más adelante en sus vidas. En 2018, en 90 países donde vive 1 de cada 3 niñas se había incorporado la vacuna contra el VPH en los programas nacionales. Sólo 13 de ellos son países de bajos ingresos. Esto lleva a que las personas que tienen un mayor riesgo de sufrir los efectos devastadores del cáncer de cuello uterino sean quienes tienen menos probabilidades de recibir la vacuna.

La OMS y UNICEF, junto con asociados como Gavi, la Alianza para la Vacunación, están apoyando a los países para que fortalezcan sus sistemas de inmunización y la respuesta a los brotes, entre otras cosas mediante la vacunación sistemática de todos los niños, la realización de campañas de emergencia, y la capacitación y el equipamiento de los trabajadores de la salud. Todas estas medidas son esenciales para la prestación de servicios de salud de buena calidad en el nivel primario.

Fuente: Consenso Salud


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El 30% de la población argentina de entre 18 y 65 años fuma. Esto impacta en más de 40.000 muertes anuales en el país.

El tabaquismo es una adicción a la nicotina que, en la mayoría de los casos, se produce a través del consumo de cigarrillos y, con menor frecuencia, a través del consumo de habanos, cigarros o pipas.

Fumar daña todo el organismo y la peor parte se la llevan los pulmones y las arterias, pero –además-, fumar puede ocasionar alteración del olfato y el gusto; trastornos de la fertilidad; enfermedades respiratorias crónicas; Cáncer de pulmón, boca, laringe, páncreas, riñón o vejiga; dolores de cabeza, sensación de embotamiento y cansancio por intoxicación crónica con monóxido de carbono; infartos; ACV; trastorno de las encías, mayor número de caries y pérdida de dientes; partos prematuros, trastornos de la placenta y recién nacidos con bajo peso.

Todos los daños que produce el cigarrillo son prevenibles y desde que se deja de fumar los riesgos disminuyen notoriamente. Cuanto antes se abandone el cigarrillo, mayores beneficios se obtienen.  Enumeramos solo algunos:

 

  1. Se normalizan la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
  2. Mejora la circulación sanguínea en manos y pies.
  3. Mejora el colesterol.
  4. Se revitalizan las arterias y disminuye el riesgo de enfermedad coronaria.
  5. Mejoran la capacidad respiratoria y la resistencia a la actividad física.
  6. Mejora el aspecto de la piel.
  7. Cumplidos de 5 a 10 años tras haber dejado de fumar, el riesgo de sufrir un ACV es comparable al de una persona no fumadora.
  8. Luego de 15 años sin fumar, el riesgo de tener una enfermedad coronaria es comparable al de una persona que nunca fumó.

Todo esto sin contar que ahorrará dinero y que se sentirá fuerte por haber vencido a una adicción.

Fuente: Secretaría de Gobierno de Salud

 


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La Sociedad Argentina de Infectología (SADI) lanzó por tercer año consecutivo su campaña Evitemos la Neumonía, dirigida a los mayores de 65 años y a las personas de entre 18 y 64 años con factores de riesgo.

Extrapolando a toda la Argentina los valores de incidencia descriptos en un importante estudio local realizado en la ciudad de General Roca, se estima que se producen cada año en nuestro país más de 150 mil casos de neumonía en personas mayores de 18 años. Entre otros datos preocupantes, ese trabajo, que fue publicado en el British Medical Journal, mostró una mortalidad en los mayores de 65 años, a los 14 días de internarse, del 19 por ciento, cifra que alcanza al 38 por ciento al cabo de un año del diagnóstico.

La neumonía es una enfermedad respiratoria caracterizada por una infección en los pulmones. Si bien puede ser producida por virus y hongos, generalmente es causada por bacterias, entre las cuales la más común es el neumococo (Streptococcus pneumoniae).

Los síntomas más frecuentes son tos (con o sin expectoración), fiebre, escalofríos, dificultad para respirar y frecuencia cardíaca aumentada. “El neumococo es responsable de una importante carga de enfermedad en la población adulta, manifestándose tanto como formas localizadas (neumonía aguda de la comunidad) o como enfermedad invasiva (meningitis, sepsis)”, indicó el Dr. Gustavo Lopardo, médico infectólogo y ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

La neumonía por neumococo, que también afecta a la población infantil, cuenta con dos vacunas para prevenir su aparición: la vacuna conjugada de 13 serotipos (VCN13) y la vacuna polisacárida de 23 serotipos (VPN23). Desde 2012, Argentina cuenta con la vacuna VCN13 en el calendario nacional gratuito y obligatorio para todos los menores de 2 años. Desde el año 2017 se suma a esta estrategia nacional la vacunación con esquema secuencial, VCN13 y VPN23 para personas con factores de riesgo y mayores de 65 años.

Si bien existen antibióticos para la neumonía por neumococo, la letalidad –que de acuerdo a datos oficiales ronda el 12 por ciento– no ha variado en los últimos 50 años, razón por la cual se hace imprescindible poner en práctica una estrategia preventiva mediante la vacunación. No obstante, las coberturas de vacunación, sobre todo en adultos y adultos mayores, siguen siendo subóptimas.

Por tal motivo, la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) lanzó por tercer año consecutivo su campaña Evitemos la Neumonía, dirigida a los mayores de 65 años y a las personas de entre 18 y 64 años con factores de riesgo, con el objetivo de incrementar la concientización en la comunidad sobre la neumonía y la importancia de ayudar a prevenirla mediante la vacunación.

“El esquema secuencial de vacunación contra el neumococo está recomendado para todas aquellas personas entre 18 y 64 años con condiciones crónicas, como enfermedades cardíacas, respiratorias (asma, EPOC), renales, diabetes, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas y personas trasplantadas, tabaquismo, entre otras, presentando la prescripción médica. Mientras que los mayores de 65 años pueden acercarse para vacunarse sin indicación médica. Las vacunas son gratuitas en vacunatorios, hospitales o centros públicos de salud”, sostuvo la Dra. Carla Vizzotti, médica infectóloga, miembro de la Comisión de Vacunas de la SADI.

“Cabe destacar la importancia de recibir la vacuna antigripal todos los años, en caso de tener mayor riesgo de presentar compliaciones y muerte. Este virus es una causa relevante de neumonía. La misma puede aplicarse simultáneamente con la vacuna contra el neumococo y está recomendada para todos los mayores de 65 años, embarazadas en cualquier trimestre de la gestación, personal de salud, puérperas hasta diez días luego del parto si no recibieron la vacuna durante el embarazo (sin orden médica) y para las personas entre 2 y 64 años que presenten factores de riesgo (incluyendo personas con obesidad) con prescripción médica” recordó la Dra. Carla Vizzotti.

Fuente: Consenso Salud


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Una persona a la que se le diagnostica Hipertensión Arterial (HTA) está recibiendo una señal de alerta que indica que deberá modificar sus hábitos. ¿Por qué? Porque cuanto más alta es la tensión arterial, más fuerza deberá realizar el corazón para bombear sangre a los vasos que la distribuyen por todo el organismo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las complicaciones derivadas de la HTA causan más de un millón y medio de muertes al año sólo en América y cerca de nueve millones y medio de decesos en todo el mundo. La hipertensión es la causa del 45% de las muertes por cardiopatías y de más de la mitad de las muertes por ACV.

La hipertensión arterial no suele presentar síntomas en sus etapas iniciales y ahí radica la importancia de controlarla frecuentemente o según indicación médica. Ocasionalmente, la HTA puede producir dolor de cabeza, palpitaciones, dolor de pecho, epistaxis (sangrado nasal) o dificultad para respirar. Como en la gran mayoría de las patologías, la detección temprana de HTA y su posterior tratamiento y control son muy beneficiosos para el paciente.

Tan importante como llevar un control de la tensión arterial es adoptar hábitos saludables que ayuden al tratamiento y mejoren la calidad de vida y expectativas del hipertenso. El descenso de peso favorece el efecto de la medicación y mejora los factores de riesgo. Entre estos hábitos, los más destacados son:

  • Reducir el consumo de sal
  • Disminuir la ingesta de alcohol
  • Llevar una dieta rica frutas y verduras y con bajo consumo de lácteos y grasas
  • Realizar actividad física regularmente
  • Dejar de fumar.

Fuente: OMS


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