El Alzheimer es la forma más común de demencia. Se trata de una enfermedad neurodegenerativa irreversible que, entre otras cosas, deteriora la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Afecta generalmente a los adultos mayores, pero también puede aparecer en edades tempranas.
Si bien no hay forma de prevenir el Alzheimer, algunos hábitos saludables podrían reducir o retrasar el deterioro cognitivo y el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Son muchas las cosas que podemos hacer para tener una mejor calidad de vida y reducir no solo el riesgo de Alzheimer, sino también de otras enfermedades no transmisibles, como diabetes o hipertensión arterial. Los 6 factores más relevantes son:
- Realizar actividad física regularmente. Se puede caminar, nadar o andar en bicicleta al menos 30 minutos al día. Son actividades de bajo impacto que hacen la diferencia.
- Llevar una alimentación sana y equilibrada. Incluir variedad de frutas, verduras, legumbres, cereales, pescados; apostar por las comidas caseras, reducir el consumo de azúcares y harinas refinadas.
- Tener una vida social activa. Fomentar el vínculo con otras personas es positivo para la salud mental.
- Mantener el cerebro activo a toda edad. Aprender un idioma, realizar cursos, ejercitar la memoria, hacer cálculos matemáticos mentales, completar crucigramas, son desafíos que permiten desarrollar nuestras capacidades cognitivas.
- Cuidar el corazón. Controlar periódicamente la tensión arterial y el colesterol es importante. Un corazón saludable colabora con el buen funcionamiento del cerebro.
- No fumar o dejar de hacerlo.
Para mejorar las funciones cognitivas es importante romper con las rutinas y exponerse a cambios. Por ejemplo, modificar un recorrido o aprender un nuevo oficio, son pequeñas formas de estimular el cerebro.
Fuente:
Federación Argentina de Cardiología
Asociación de Lucha contra el Mal de Alzheimer



















