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¿Por qué es necesario vacunarse contra el coronavirus?

En la situación epidemiológica actual es de vital importancia instalar el concepto de las vacunas como un derecho que hay que ejercer y al Estado como responsable de proveer y asegurar el acceso a este insumo clave para toda la población.  Por otra parte, las vacunas también son una responsabilidad de todos los ciudadanos: Al vacunarnos nos protegemos a nosotros mismos y a quienes no están vacunados, lo que se conoce como “efecto rebaño”.

Si todos los individuos que tienen indicación se vacunan en tiempo y forma, desde el punto de vista de la salud pública, se interrumpe la circulación de los gérmenes, se beneficia la sociedad y se protege a quienes no pueden vacunarse, como niños, embarazadas, inmunocomprometidos, etc.

¿Es obligatorio aplicarse la vacuna contra Covid-19?

La vacuna que protege contra el Covid-19 no es obligatoria, pero es importante en este momento construir y fomentar la aceptación y confianza en la vacunación como una estrategia de salud pública solidaria, equitativa y beneficiosa para el bienestar y la salud de las personas y de la población.

El objetivo de la Campaña Nacional de Vacunación contra Covid-19 es vacunar a la población objetivo en el menor tiempo posible, manteniendo las medidas de cuidado. Por el momento, es prioritario que reciban la vacuna:

  • Personal de salud (escalonamiento en función de la estrategia de riesgo de la actividad)
  • Adultos mayores de 70 años y quienes vivan en hogares o geriátricos
  • Adultos de 60 a 69 años
  • Fuerzas armadas, de seguridad y personal de servicio penitenciario
  • Adultos de 18 a 59 años pertenecientes a grupo de riesgo
  • Personal docente y no docente
  • Otras poblaciones estratégicas definidas por las jurisdicciones y la disponibilidad de dosis

¿Por qué hay que seguir manteniendo cuidados incluso después de vacunarse?

Hasta tanto se determine la eficacia definitiva de la vacuna, las medidas de prevención deben sostenerse. La vacunación se realizará en etapas, por lo que la disminución de la circulación viral no será inmediata. Mientras persistan personas susceptibles puede seguir existiendo personas enfermas que contagien, por eso los cuidados como uso de tapabocas, distancia social y lavado frecuente de manos, seguirán siendo medidas de cumplimiento necesario para evitar o disminuir la propagación del virus.

¿Es normal que una vacuna produzca efectos adversos? ¿Cuáles podrían ser?

Los eventos adversos son esperables ante la aplicación de cualquier vacuna. Respecto de las vacunas en estudio contra el COVID 19, estos efectos son, principalmente, leves o moderados y pueden desarrollarse en el transcurso del primer o segundo día después de la vacunación.

Los efectos adversos más frecuentes son dolor en el lugar de la inyección y/o hinchazón; fiebre, malestar general, dolor de cabeza y mialgia, entre otros.

¿Qué significa que una vacuna sea aprobada por ANMAT?

En la Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT) debe autorizar una nueva vacuna de acuerdo a normas nacionales. Usualmente, se siguen los lineamientos generales de aprobación de un medicamento que implican, por un lado, la evaluación de la información para el registro del producto (resultados de ensayos preclínicos y clínicos, pruebas de estabilidad, esterilidad, etcétera) y, por el otro, una inspección al establecimiento productor, distribuidor o importador para habilitarlo y verificar las condiciones de producción y control de calidad.

Para el caso de emergencias o cuando las condiciones sanitarias hagan necesaria la disponibilidad de vacunas en desarrollo o de reducida disponibilidad de datos de seguridad y eficacia, las mismas podrán ser autorizadas conforme al procedimiento específico establecido por esta ANMAT, a fin de evaluar las condiciones de riesgo/beneficio para la disponibilidad de esa vacuna en el marco de la estrategia que fije nuestro país.

FUENTES:

  • Ministerio de Salud de la Nación
  • Sociedad Argentina de Infectología (SADI)
  • Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT)

 


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No hay dudas de que las fiestas de este fin de año tendrán un componente especial debido a la pandemia que nos ha mantenido lejos de nuestros seres queridos durante gran parte de este 2020. Sin embargo, es necesario continuar cuidándonos y cuidando a quienes nos rodean para evitar el contagio de Covid y prevenir también lesiones o quemaduras muy comunes en esta época del año.

La mejor forma de tener unas fiestas seguras en familia o con amigos es cumplir con los siguientes protocolos que minimizan los riesgos de contagio:

  • Evitar reuniones sociales con más de 10 personas. Es recomendable que esas personas sean convivientes.
  • Realizar los encuentros al aire libre o en espacios con ventilación permanente.
  • Usar barbijo o tapabocas en todo momento y quitárselo solo para consumir.
  • Mantener la mayor distancia social posible, no darse besos, abrazos ni estrecharse las manos.
  • Higienizarse frecuentemente las manos, especialmente antes de manipular la comida y luego de ir al baño.
  • No compartir vasos, cubiertos ni vajillas.
  • No asistir si presenta síntomas o si estuvo en contacto estrecho con caso positivo de COVID en los últimos 14 días.
  • Evitar bailar, cantar o gritar en espacios cerrados. Tratar de mantener la música en un volumen bajo para no hablar fuerte ni gritar.
  • Toser o estornudar en un pañuelo descartable o en el pliegue interno del codo. Recordamos que el virus del COVID se propaga por las gotículas que se expulsan al hablar, toser o estornudar.

En las fiestas son muy comunes las quemaduras y lesiones oculares producidas por mal uso de la pirotecnia y corchos. Es fundamental que solo se adquiera pirotecnia aprobada por la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), ente que regula y fiscaliza todo lo relacionado con explosivos y otros materiales controlados. Para hacer un buen uso de la pirotecnia, se requiere encenderla siempre en lugares abiertos y al aire libre. Jamás sostener la pirotecnia en la mano ni detonarla en un frasco, botella u otro recipiente. Mantener distancia del producto una vez encendido y proteger los oídos, especialmente los de los niños. En caso de que el producto no explote, apagarlo con agua (nunca tocar la mecha). Vale aclarar que los niños no deberían manipular pirotecnia o hacerlo siempre bajo la supervisión de un adulto.

Un gran porcentaje de lesiones oculares ocurren por los corchos de bebidas espumantes.  Para evitar esto, se recomienda maniobrar el corcho con un repasador y abrir la botella suavemente.  Si permite que el corcho “salga volando”, puede impactar y lesionar a cualquier persona desprevenida.

Por último, moderar el consumo de alcohol permite mantener control sobre las acciones. Las personas que beben en exceso son más propensas a minimizar los cuidados para prevenir el contagio de COVID, tener actitudes más violentas o generar accidentes de tránsito, entre otras situaciones evitables. Si bebe, no conduzca.


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Millones de niños mueren cada año a causa de infecciones que podrían prevenirse con una correcta higiene de manos. Lavarse las manos frecuentemente evita no solo la propagación del coronavirus, sino que también previene enfermedades como gripe, tuberculosis, neumonía, bronquitis, cólera, hepatitis B y diarrea, entre otras.

En definitiva, la higiene de manos es la medida más relevante para evitar la transmisión de gérmenes perjudiciales y evitar infecciones.

Incorporar este hábito es saludable, simple, rápido y económico. Basta con lavarse profundamente las manos con agua y jabón o con alguna solución a base de alcohol, como el alcohol en gel. Pero, ¿en qué momento debemos hacerlo?  En el contexto actual, por la pandemia del Covid-19, es necesario higienizarse las manos:

  • Después de estornudar, toser o sonarse la nariz.
  • Después de viajar en transporte público, tocar dinero o superficies muy transitadas.
  • Al ingresar al hogar o trabajo desde la calle.
  • Antes y después de comer.
  • Antes de cuidar a una persona enferma (y frecuentemente durante su cuidado).

Además, para prevenir otras enfermedades, es importante lavarse correctamente las manos tras ir al baño, después de cambiar pañales o de acompañar a un menor al baño; antes y después de comer; luego de tocar animales, después de manipular basura y siempre que las manos se vean sucias.

Para disminuir las posibilidades de transmitir enfermedades a través de las manos, el lavado debe durar unos 40 segundos y abarcar toda la mano (palma, dorso, dedos, muñecas). Siempre que sea posible, es preferible utilizar agua y jabón antes que una solución en base a alcohol, debido a que el alcohol en gel mata el virus que causa el Covid-19, pero es ineficaz contra otros tipos de bacterias y virus como el rotavirus, por ejemplo.

Otras medidas que previenen el coronavirus son:

  • Toser o estornudar en la cara interna del codo o en un pañuelo de papel, que deberá desecharse inmediatamente.
  • Evitar tocarse la boca, la nariz y los ojos.
  • Mantener al menos 1,5 metros de distancia con otras personas y evitar el contacto físico (no darse la mano, abrazar ni besar a otras personas).
  • No compartir mate, vasos ni utensilios.
  • Evitar el contacto directo con cualquier persona que presente síntomas similares a los de la gripe o el resfriado.
  • Del mismo modo, aislarse si se presenta alguno de los síntomas de coronavirus y ponerse en contacto con el sistema de salud.
  • Desinfectar frecuentemente las superficies como mesas, mesadas, pisos, etc.

Si cada uno se cuida, nos cuidamos todos.


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Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) categorizó como pandemia al virus causante de la enfermedad COVID-19, la vida de todo el mundo ha cambiado. Al tratarse de un virus nuevo, de alta contagiosidad, cuya información es dinámica y sufre modificaciones, muchas personas viven con incertidumbre y no saben cómo actuar ante determinadas situaciones de emergencia como es el caso de asistir a alguien que necesita Reanimación Cardiopulmonar (RCP).

Al respecto, el Consejo Argentino de Resucitación (CAR) publicó una serie de recomendaciones para realizar RCP en contexto de pandemia. Alrededor del 70% de los paros cardiorrespiratorios ocurren en el hogar, donde, mayoritariamente, las primeras personas que asisten a la víctima ya han mantenido un contacto estrecho con ella. Esto supone un riesgo de contagio menor respecto de la asistencia en la vía pública o en una institución médica. En cualquier caso, siempre es necesario actuar tomando las mayores precauciones para minimizar las posibilidades de contagio entre la víctima y el primer respondedor, garantizar los mejores resultados y reducir el daño del paciente.

A continuación, compartimos los pasos a seguir para realizar una RCP segura en contexto de pandemia:

  1. Observe durante 10 segundos si la persona realiza movimientos respiratorios.
  2. Si está solo llame al 107 o 911 y ponga el teléfono en alta voz.
  3. Si hay otra persona, pídale que busque un DEA en caso de que sea posible.
  4. Indique claramente lo que está pasando y brinde datos certeros de su ubicación para que una ambulancia se acerque lo más pronto posible al domicilio.
  5. Cubra su boca con barbijo o tapaboca.
  6. Si la víctima no tiene tapaboca, cúbrale la boca y la nariz con alguna prenda de vestir o tela.
  7. Inicie RCP solo con las manos. No realice ventilaciones (respiración boca a boca). Si no sabe realizar RCP, el operador telefónico del sistema de emergencias lo ayudará. Siga sus indicaciones.
  8. Si es posible, utilice el DEA.

Cuando llegue la ambulancia, deje que los profesionales de la salud se hagan cargo de la situación.

Fuente: Consejo Argentino de Resucitación


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Desde que la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia por el nuevo coronavirus, las personas de todo el mundo debieron adoptar nuevos hábitos con el fin de evitar o disminuir la propagación del virus SARS-CoV-2 causante de la enfermedad de COVID-19. Estas medidas de higiene sanitaria reducen también las posibilidades de contraer otras enfermedades comunes en la época invernal, como gripe, bronquitis, neumonía o bronquiolitis.

Para reducir el contagio, tanto de COVID-19 como de otras enfermedades respiratorias, es necesario:

  • Lavarse frecuentemente las manos, especialmente al llegar a casa o al trabajo desde la calle, antes de manipular alimentos, antes de comer, después de ir al baño y después de tocar dinero u otros objetos, como las compras del supermercado.
  • Usar barbijo o tapaboca en la calle, en el transporte público de pasajeros, comercios, etc.
  • Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar con la cara interna del codo o con un pañuelo de papel que deberá descartarse inmediatamente.
  • Mantener distancia social de al menos 2 metros con otras personas.
  • Ventilar a diario los ambientes de la casa, incluso en días de baja temperatura.
  • Evitar los sitios cerrados o donde no se pueda respetar la distancia social.
  • No compartir objetos de uso personal como mate, vasos, cubiertos, etc.
  • Evitar el contacto con personas que presenten síntomas.
  • En caso de presentar algún tipo de síntoma como fiebre de 37,5° o más, tos, dolor de garganta, pérdida del gusto o del olfato, deberá mantenerse aislado, contactar al sistema de salud (107 en CABA, 148 en Buenos Aires) y esperar las indicaciones de los referentes. En ningún caso se automedique ni consuma remedios caseros.

Para prevenir enfermedades respiratorias (y otras enfermedades) es esencial estar al día con el Calendario Nacional de Vacunación. Los centros vacunatorios cumplen estrictos protocolos de atención para evitar el contagio de coronavirus.

Tenga en cuenta que la vacuna contra la gripe es obligatoria para el personal de la salud, los adultos mayores de 65 años, las mujeres embarazadas y puérperas hasta 10 días posteriores al parto y personas con factores de riesgo. Por otro lado, la vacuna contra el neumococo la deben recibir los bebés de 2, 4 y 12 meses; los adultos mayores de 65 años y las personas que tienen entre 5 y 64 años con problemas en su sistema inmunológico o enfermedades crónicas. Por último, otras vacunas del Calendario que protegen a la población son la Quíntuple (bebés a los 2, 4 y 6 meses de vida más un refuerzo entre los 15 a 18 meses); la Triple bacteriana celular (una dosis a la edad de ingreso a la escuela primaria) y la Triple bacteriana acelular (una dosis a los 11 años y otra en cada embarazo, después de la semana 20 de gestación).

Enfermedades respiratorias en bebés

Mantener la lactancia materna hasta al menos los 6 meses de vida contribuye a prevenir infecciones respiratorias en los bebés. Es importante tener en cuenta que un bebé necesita atención inmediata cuando respira rápido y con silbidos o ronquidos; si se le hunde el pecho al respirar; está decaído o se niega a comer; está irritable y le cuesta dormirse, tiene 38° o más de temperatura, tiene un color azulado en la piel, las uñas o los labios. Ante cualquiera de estos síntomas, hay que consultar a un médico lo más pronto posible.

 


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Con el comienzo de la pandemia, declarada por la Organización Mundial de la Salud en marzo pasado, la vida ha cambiado para todos y debemos pasar la mayor cantidad de tiempo posible en el hogar para reducir las posibilidades de contraer el virus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad del COVID-19, y evitar el colapso del sistema sanitario.

Pero no sólo hay que cuidarse de esta enfermedad, también es necesario mantener una salud integral, tanto física como mental. Las autoridades sanitarias competentes recomiendan mantenerse activos realizando actividad física en el hogar; aprovechar la tecnología para contactarse con los afectos, llevar una alimentación variada y saludable, tratar de abandonar el tabaco y no consumir alcohol en exceso.

Si padece algún trastorno de salud mental, es imprescindible que continúe con su tratamiento y siga las indicaciones de los profesionales que atienden su caso. Si recibía asistencia de un psicólogo o un grupo de apoyo antes del aislamiento, sepa que puede sostener el tratamiento de manera remota. De la misma forma, si desde el aislamiento se siente más ansioso, angustiado, estresado o excesivamente preocupado, también puede consultar alternativas para obtener acompañamiento psicológico y sobrellevar la situación de una mejor manera.

Para cuidar la salud mental se sugiere limitar el tiempo de exposición a las noticias, a fin de no preocuparse en exceso. También es recomendable controlar el tiempo de uso de dispositivos electrónicos y la actividad en Redes Sociales para descansar la vista, evitar contracturas musculares y no caer en las noticias falsas.

Por último, ser solidario con los vecinos, adultos mayores y personal sanitario es una buena manera de alimentar la actitud positiva: puede cocinarles algo rico, ofrecerse a hacerles las compras, entre otras acciones que estén dentro de sus posibilidades. Que el miedo al virus no lo paralice ni le impida ser amable con otras personas.

 

 


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En medio de esta pandemia se habla mucho de los contactos estrechos de las personas contagiadas de coronavirus. Primero es necesario tener en claro que, al tratarse de un virus todavía nuevo, la definición y los protocolos de actuación pueden sufrir modificaciones, por eso siempre hay que guiarse con la información brindada por autoridades sanitarias oficiales, como el Ministerio de Salud de la Nación (MSN).

De acuerdo con la más reciente definición del MSN, un contacto estrecho es cualquier persona que haya permanecido a una distancia menor a 2 metros y durante al menos 15 minutos con un caso confirmado, cuando éste ya presentaba síntomas o durante las 48 horas previas al inicio de síntomas. Esto aplica a personas que conviven en una misma casa, compañeros de trabajo, habitantes de barrios populares o pueblos originarios que comparten espacios comunes como baños, dormitorios o cocinas y quienes viven en instituciones cerradas de internación prolongada (cárceles o geriátricos, por ejemplo).

Del mismo modo, los cuidadores o personal de la salud que hubieran mantenido contacto con un caso confirmado sin las medidas de protección adecuadas, mientras presentaba síntomas o durante las 48 horas previas a la aparición de síntomas, también son considerados contactos estrechos.

A su vez, todos los pasajeros que hayan viajado en avión a menos de dos asientos de casos confirmados (asintomáticos o no) y la tripulación que haya tenido contacto con dichos casos, se considera contacto estrecho.

¿Qué debo hacer si soy un contacto estrecho?

Los contactos estrechos de un caso confirmado de COVID-19 deberán cumplir 14 días de aislamiento en su casa o en el lugar de aislamiento intermedio que defina la jurisdicción o el municipio, así sean asintomáticos y aunque no pertenezcan a ningún grupo de riesgo. Esto es necesario para minimizar la transmisión del virus.

El contacto estrecho deberá facilitar sus datos de contacto al referente jurisdiccional para que las autoridades sanitarias realicen un monitoreo de signos y síntomas. Si llegara a presentar algún síntoma como fiebre de 37,5° o más, dolor de garganta, dificultad respiratoria, alteraciones en el gusto u olfato deberá informarlo al referente local para evaluar la situación y detectar precozmente la aparición de un posible caso positivo de COVID-19.

Durante el aislamiento, los contactos estrechos no podrán recibir visitas, a excepción de los eventuales controles de salud, ni podrán salir del hogar o la habitación. Es recomendable que ventilen los ambientes al menos una vez al día para permitir la renovación del aire.

Si conviven con otras personas:

  • Mantener siempre una distancia mínima de 2 metros.
  • Lavarse frecuentemente las manos.
  • Cubrirse al toser o estornudar con un pañuelo de papel o con el pliegue del codo y lavarse las manos inmediatamente.
  • Utilizar barbijo cuando salga del dormitorio.
  • No compartir artículos personales (vasos, cubiertos, toallas, jabón, etc.).
  • Lavar la ropa, sábanas y toallas por separado y evitar sacudir las prendas luego de su uso.
  • Mantener la higiene de todas las superficies, especialmente de los espacios de uso común como el baño.
  • Controlar la temperatura y la aparición de otros síntomas como tos, dolor de garganta, dificultad para respirar o alteraciones en el olfato y el gusto.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación


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El COVID-19 es un virus todavía nuevo que se encuentra en investigación; es por eso que la información al respecto es dinámica y sufre modificaciones constantes. Para reducir su propagación y prevenir el contagio es fundamental seguir las recomendaciones de autoridades sanitarias competentes, como lavarse frecuentemente las manos, permanecer dentro del hogar lo más posible, salir de la casa solo para cumplir tareas esenciales y mantener distancia social.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud de la Nación, el distanciamiento social es una medida efectiva para disminuir la circulación del virus causante del COVID-19 y significa:

  • Mantener al menos 1,5 metros de distancia con otras personas.
  • No realizar reuniones sociales.
  • Evitar los lugares donde pueda producirse aglomeramiento de gente.
  • No ingresar a espacios cerrados (por ejemplo, comercios) cuando no pueda respetarse la distancia social mínima entre personas.
  • No compartir objetos de uso personal como mate, vasos, ni utensilios.
  • No saludarse con besos, abrazos ni apretones de manos.
  • Tratar de no visitar personas de riesgo o en situación vulnerable (adultos mayores, personas internadas, inmunodeprimidos, etc.).
  • Usar tapabocas o barbijo en aquellos sitios donde sea obligatorio, especialmente en espacios reducidos y/o cerrados como comercios o transporte público.

Es sabido que, en algunas circunstancias, mantener un distanciamiento social absoluto no es posible, pero es necesario que todas las personas seamos responsables y cumplamos nuestra parte para protegernos a nosotros, a nuestros seres queridos, a las personas más vulnerables y a toda la comunidad.

Cumplir con estas medidas no solo reducirá la transmisión, también evitará el colapso del sistema sanitario, de vital importancia en tiempos de pandemia.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación


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Según algunos estudios realizados, el coronavirus puede sobrevivir desde pocas horas hasta varios días en una superficie. Este margen de tiempo depende de ciertas condiciones como el tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente. La recomendación principal para disminuir el riesgo de transmisión es limpiar con un desinfectante común, lavarse las manos antes y después de la limpieza y evitar tocarse los ojos, la boca o la nariz.

La limpieza de las superficies y pisos se puede realizar correctamente siguiendo estos tres pasos:

  1. Lavar con una solución de agua y detergente.
  2. Enjuagar con agua limpia.
  3. Desinfectar con una solución de 10 ml (2 cucharadas soperas) de lavandina de uso doméstico en 1 litro de agua. De utilizar una lavandina comercial con concentración de 25 g/l, se debe colocar el doble volumen de lavandina para lograr una correcta desinfección.

 

Limpiar con agua y detergente es suficiente, siempre que se frote bien y se elimine toda la suciedad visible. Al utilizar productos de limpieza, se recomienda leer con atención las etiquetas y seguir las instrucciones del fabricante; chequear la fecha de vencimiento y no diluir o mezclar productos entre sí, a menos que esté indicado en el envase.

Uso de lavandina

Después de limpiar pisos y superficies con agua y detergente, o con el producto que se utilice habitualmente, se recomienda desinfectar con lavandina. Se debe colocar 10 ml de lavandina (2 cucharadas soperas) por cada litro de agua o 100ml de lavandina por cada 10 litros de agua, esto equivale, aproximadamente, a un pocillo de café en un balde con agua. Esta solución debe prepararse y utilizarse en el día para que no pierda poder desinfectante.

Nunca se debe mezclar detergente con lavandina. Esta combinación puede desprender vapores venenosos que afectan la salud. Si se limpia con detergente, se debe enjuagar con agua limpia antes de desinfectar con lavandina. Es conveniente utilizar guantes de goma de uso habitual para evitar el contacto de las manos con los productos de limpieza; tratar de no salpicar el rostro y, una vez finalizada la limpieza, lavarse las manos con agua y jabón. Es válido aclarar que únicamente se puede utilizar lavandina diluida para lavarse las manos si no se dispone de jabón o desinfectante a base de alcohol, debido a que el uso frecuente de lavandina puede irritar la piel y afectar la salud. Cualquier jabón sirve para lavarse las manos, incluso el jabón en pan blanco.

¿Cómo limpiar frutas y verduras?

Es necesario lavar bien las frutas y verduras si se van a consumir crudas. Primero se lavan con agua para eliminar tierra e impurezas; luego se pueden sumergir en agua con media cucharada de té de lavandina por litro de agua para desinfectar. Dejar actuar 20 minutos y enjuagar con abundante agua antes de consumir.

¿Cómo desinfectar los celulares, llaves o picaportes?

Para la limpieza del celular se puede utilizar un paño o una tela con alcohol. Los estuches de celulares y otros objetos de plástico se pueden lavar con agua y jabón o detergente.

Las manijas, picaportes, llaves y elementos de metal se pueden limpiar con un trapo con lavandina diluida (2 cucharas soperas en 1 litro de agua si es lavandina de uso doméstico). Se recomienda limpiarlos diariamente.

¿Cómo limpiar los paquetes o envases?

Las compras o paquetes que hayan sido manipulados, transportados y expuestos a diferentes condiciones y por diferentes personas, se deberían desinfectar siguiendo el mismo proceso que se sigue para cualquier tipo de objetos; es decir, pasar un trapo con lavandina diluida en agua.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación


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La Organización Mundial de la Salud difundió una serie de consejos para la población con el fin de evitar la circulación de noticias falsas sobre el nuevo coronavirus Covid-19.

El nuevo coronavirus, ¿afecta solo a las personas de edad o también puede afectar a las más jóvenes?

Si bien se ha observado que las personas mayores y las que padecen algunas enfermedades (como asma, diabetes o cardiopatías) tienen más probabilidades de enfermarse gravemente cuando adquieren la infección, el nuevo coronavirus (2019-nCoV) puede infectar a personas de todas las edades.

La OMS aconseja a las personas de todas las edades que tomen medidas para protegerse del virus, por ejemplo, mediante una buena higiene de manos y respiratoria.

¿Hay algún medicamento para prevenir o tratar la infección por el nuevo coronavirus?

Por el momento, no se recomienda ningún medicamento específico para prevenir o tratar la infección por el nuevo coronavirus. Sin embargo, es necesario atender adecuadamente a las personas infectadas por este virus para aliviar y tratar los síntomas y procurar medidas de apoyo optimizadas a los que presenten síntomas graves.

Las vacunas contra la neumonía, ¿protegen contra el nuevo coronavirus?

No. Las vacunas contra la neumonía y la gripe no protegen contra el nuevo coronavirus. El Covid-19 es tan nuevo y diferente que es necesario desarrollar una vacuna específica, en la que ya se está trabajando. Vale aclarar que, aunque las vacunas contra la neumonía no son eficaces contra el coronavirus, es muy conveniente vacunarse contra las enfermedades respiratorias para mantener una buena salud.

¿Son eficaces los antibióticos para prevenir y tratar la infección por el nuevo coronavirus?

No. Los antibióticos son eficaces contra las bacterias, pero no contra los virus. Al tratarse de un virus, no deben utilizarse antibióticos ni para prevenir ni para tratar la infección. Sin embargo, en caso de infección y hospitalización, es posible que se administren antibióticos para no contraer infecciones bacterianas.

¿Se puede matar el nuevo coronavirus rociando el cuerpo con alcohol o con cloro?

Rociar todo el cuerpo con alcohol o cloro no sirve para matar los virus que ya han entrado en el organismo. Por el contrario, se pueden dañar la ropa y las mucosas (es decir, los ojos, la boca, etc.). Tanto el alcohol como el cloro pueden servir para desinfectar las superficies, siempre que se sigan las recomendaciones pertinentes.

Está demostrado que:

  • El nuevo coronavirus NO PUEDE transmitirse a través de picaduras de mosquitos. Es un virus respiratorio que se propaga principalmente por contacto con una persona infectada a través de las gotículas respiratorias que se generan cuando esta persona tose o estornuda, por ejemplo, o a través de gotículas de saliva o secreciones de la nariz. Hasta la fecha no hay información ni pruebas que indiquen que el coronavirus pueda transmitirse por medio de mosquitos. Para protegerse, hay que evitar el contacto cercano con cualquier persona que tenga fiebre y tos, y practicar una buena higiene de manos y de vías respiratorias.
  • Beber alcohol no protege del coronavirus e incluso podría ser peligroso. El consumo frecuente o excesivo de alcohol puede aumentar el riesgo de sufrir problemas de salud.
  • Exponerse al sol o a temperaturas superiores a los 25° no previene la enfermedad por coronavirus. El virus COVID-19 puede transmitirse en zonas con climas cálidos y húmedos.
  • Contener la respiración durante diez segundos o más sin toser o sentir molestias no significa que no tenga la enfermedad por coronavirus (COVID-19) o cualquier otra enfermedad pulmonar.
  • Se puede recuperar de la enfermedad por coronavirus. La mayoría de las personas que contraen COVID-19 pueden recuperarse y eliminar el virus de sus cuerpos.

La mejor manera de protegerse contra la COVID-19 es lavarse las manos con frecuencia. De esta manera se eliminan los virus que puedan estar en las manos y se evita la infección que podría producirse al tocarse los ojos, la boca y la nariz.

Los síntomas más comunes de la COVID-19 son la tos seca, el cansancio y la fiebre. Algunas personas pueden desarrollar formas más graves de la enfermedad, como la neumonía. La mejor manera de saber si se tiene coronavirus es mediante una prueba de laboratorio que únicamente es necesaria cuando un profesional de la Salud considera que sus síntomas son compatibles con la enfermedad.

Si tiene tos, fiebre y dificultad para respirar, llame al 107 (en CABA) o al 148 (en Buenos Aires).

Fuente: Organización Mundial de la Salud


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