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En verano, cuando pasamos más tiempo al aire libre, expuestos al sol y las altas temperaturas, es necesario extremar algunos cuidados para prevenir deshidratación, quemaduras y accidentes en el agua, entre otras enfermedades muy comunes de la temporada estival. Para eso, compartimos las siguientes recomendaciones:

Evitar la deshidratación

La deshidratación es muy común en días de altas temperaturas y suele ocurrir porque consumimos poco líquido. Para prevenir este cuadro es fundamental beber al menos 2 litros de agua a lo largo de todo el día, especialmente mientras hacemos actividad y aumentar el consumo de frutas y verduras. Las bebidas que reponen sales minerales, tipo Gatorade, también son recomendadas. Un tip: No esperar a tener sed o presentar resequedad en la boca para beber líquido.

Cuidarse del sol

Para prevenir quemaduras y la exposición a rayos UV, es necesario usar siempre protección solar, aunque esté nublado, y renovar su aplicación cada 2 horas o cada vez que se sale del agua. Es recomendable no tomar sol entre las 10 y las 16 hs.

Si bien tomar sol aporta muchos beneficios (aumenta la calidad del sueño, aporta vitamina D a nuestros huesos, equilibra el colesterol, estimula la vasodilatación y reduce la presión sanguínea, entre otros beneficios), siempre hay que hacerlo con precaución, con la protección adecuada y por lapsos breves de 15 a 30 minutos en los horarios recomendados.

Prevenir accidentes en el agua

Los ahogamientos en la pileta o la playa pueden ocurrir, incluso, en zonas muy poco profundas. Es responsabilidad de los adultos respetar las señales de las banderas en la playa, educar a los niños y extremar los cuidados para evitar accidentes. Los niños menores de 5 años deben ingresar siempre con salvavidas al agua.

Las piletas deberían estar cercadas, con rejas de más de 1,2 metros de altura y un espacio no mayor a 10 centímetros entre cada barrote para que los niños no las atraviesen. Además, sería ideal que tuvieran bordes antideslizantes.

Conservar la cadena de frío de los alimentos

Las intoxicaciones por alimentos también son comunes en época de altas temperaturas debido a que el calor puede acelerar el proceso de descomposición y, como consecuencia, ocasionar diarrea, vómitos y/o deshidratación. Para evitar todo esto, deberá asegurarse de que los alimentos mantengan la cadena de frío. También es importante guardar los alimentos donde no haya moscas u otros focos de gérmenes y lavarse bien las manos antes de manipular comida.

Picaduras de mosquitos y alacranes 

Usar repelente y aplicar nuevamente cada 4 o 6 horas y luego de salir del agua. Si es posible, colocar mosquiteros en las ventanas o cubrir cunas y camas con tul. De esta forma, minimizamos la posibilidad de sufrir picaduras de insectos que pueden generar inflamaciones, infecciones o fiebre.

Para prevenir la picadura de los mosquitos que provocan Dengue, Zika o Chikungunya y de los alacranes es necesario mantener la casa limpia, no acumular escombros, vaciar tachos que acumulen agua, renovar diariamente el agua de las mascotas, sacudir la ropa antes de vestirse y las sábanas antes de acostarse.

Si seguimos estos consejos, podremos vivir un verano saludable y sin accidentes.


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Hongos, quemaduras solares, deshidratación, otitis o alergias son las enfermedades más comunes del verano. El contacto frecuente con el agua, humedad y las altas temperaturas son algunos de los factores que favorecen su desarrollo.

Con solo tomar algunas precauciones se pueden prevenir estas enfermedades:

Deshidratación

Las personas mayores y los niños son los principales grupos de riesgo. La mejor forma de evitar o revertir la deshidratación es tomando mucha agua e incluyendo bebidas isotónicas (tipo Gatorade). En días muy calurosos no hay que esperar a tener sed para beber.

Intoxicación

Es fundamental asegurarse de que los alimentos a consumir estén en buen estado. El calor puede acelerar el proceso de descomposición y causar diarreas, vómitos o náuseas, con la consecuente pérdida de líquidos. ¿Cómo prevenir?  Mantener la cadena de frío, guardar los alimentos donde no haya moscas u otros focos de gérmenes y lavarse bien las manos antes de manipular los alimentos.

Quemaduras solares

Dos reglas fundamentales: Usar protector solar y renovar su aplicación cada 2 horas o después de salir del agua es clave para prevenir quemaduras. En lo posible, no exponerse al sol entre las 11 y las 16 hs.

Alergias y picaduras

Las picaduras de insectos pueden generar inflamaciones, infecciones o fiebre. En el caso de los  mosquitos es importante estar atentos si se presenta alguno de los síntomas asociados a Dengue, Zika o Chikungunya. Si la picadura es de alacrán, se debe aplicar hielo y consultar a un médico.  Cuando la que pica es una abeja o avispa hay que quitar el aguijón con algún elemento sin filo, como una tarjeta de crédito.

Prevención:

  • Usar repelente y aplicar nuevamente cada 4 o 6 horas y luego de salir del agua.
  • Si es posible, colocar mosquiteros en las ventanas o cubrir cunas y camas con tul.
  • Mantener la casa limpia, no acumular escombros, vaciar tachos que acumulen aguar y renovar diariamente el agua de las mascotas.
  • Sacudir la ropa antes de vestirse y las sábanas antes de acostarse.

Hongos

El uso de piletas, duchas y baños públicos permite la proliferación de hongos. La mejor forma de evitarlos es usar ojotas, incluso en la ducha, y secarse bien el cuerpo y entre los dedos luego de cada baño.

Otitis

Permanecer mucho tiempo en el agua favorece la otitis, que no es otra cosa que una infección en el oído. Puede producirse por acumulación de agua en el oído, que se complica si esa agua tiene bacterias.  Se previene limpiándose y secándose bien los oídos al salir del agua. También se pueden usar tapones.

 


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Los días calurosos puedes ser peligrosos para nuestro organismo. La deshidratación -definida como ausencia o pérdida de sales minerales y agua en el cuerpo- puede afectar nuestro rendimiento físico y mental y es consecuencia de la exposición a altas temperaturas, la actividad física intensa en esos días y el poco consumo de líquido.
Los primeros síntomas a los que hay que estar atento son:

  1. Sed
  2. Sequedad en la boca
  3. Sudoración excesiva
  4. Cansancio o debilidad
  5. Mareos o dolor de cabeza
  6. Fiebre
  7. Desmayos

Otros síntomas son: taquicardia, presión alta, piel seca o arrugada, ojos hundidos y orina oscura o inexistente. En estos casos, siempre es conveniente consultar con un médico para prevenir mayores complicaciones.

Consejos para evitar la deshidratación

  • Beber al menos 2 litros de agua a lo largo de todo el día
  • No esperar a tener sed para beber
  • Incrementar el consumo de líquido cuando se realiza actividad física
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras

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