NOVEDADES
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) la salud mental es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender y trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad.
Hábitos saludables para promover la salud mental.
La escucha activa y la contención emocional son factores determinantes para favorecer un entorno saludable, sobre todo en el ámbito familiar. Poder comunicarse y pedir ayuda es fundamental para recibir la contención adecuada.
Si un ser querido se ha hecho daño a sí mismo o está en riesgo de hacerlo, o si sus cambios de humor o de hábitos son notables, es importante acudir a la asistencia médica profesional.
Actualmente no se conoce una forma definitiva de prevenir el Alzheimer, ya que no se ha identificado con precisión su origen. Si bien dos de los principales factores desencadenantes son la avanzada edad y la predisposición genética, existen muchos otros que pueden ser modificados mejorando hábitos de vida.
Es importante destacar que estas medidas contribuyen a reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer, pero no garantizan la prevención completa de la enfermedad. Es fundamental acudir a la consulta médica regular para obtener una evaluación temprana y seguimiento adecuados.
La sepsis es una respuesta del cuerpo a una infección generalizada, abrumadora y extrema. Es una complicación potencialmente grave que puede llevar a un fallo orgánico y poner en peligro la vida del paciente. La sepsis ocurre cuando los agentes infecciosos, como bacterias, virus u hongos, ingresan al torrente sanguíneo y se propagan por todo el cuerpo.
Los síntomas de la sepsis pueden variar, pero generalmente incluyen:
Estos síntomas pueden ser similares a los de otras condiciones médicas, por lo que resulta fundamental acudir al servicio médico de inmediato ante la sospecha de sepsis.
Transmitirles a los niños la importancia de la higiene personal permite prevenir la propagación de gérmenes y enfermedades, los hace sentir saludables, fuertes y mejor consigo mismos y ayuda a mejorar sus relaciones con otros niños y adultos.
Los niños aprenden buenos hábitos de higiene a través del ejemplo, por eso es favorable que visualicen rutinas de higiene en los adultos que los rodean, como lavarse las manos antes de las comidas y después de ir al baño.
¿Cuáles son los buenos hábitos que pueden adquirir?