NOVEDADES
La rabia es una enfermedad viral que afecta al sistema nervioso de los mamíferos, incluyendo a los seres humanos, en la gran mayoría de los casos presenta un desenlace fatal.
Es una enfermedad prevenible a través de la vacunación, tanto en animales como en humanos. En nuestro país los perros y los gatos son los principales transmisores de rabia, pero también pueden serlo algunos animales silvestres como los murciélagos.
El virus -que está presente en la saliva- se transmite a través de la herida causada por una mordedura, o bien cuando el animal lame una parte del cuerpo de la persona, lastimada recientemente.
Prevención:
Síntomas en las personas.
Los síntomas que deben hacer sospechar el diagnóstico de rabia son:
Una vez que comienzan los síntomas, es una enfermedad que no tiene cura y produce la muerte.
Síntomas en los animales.
En los perros y gatos los síntomas incluyen cambios de comportamiento, agresividad, salivación excesiva, imposibilidad de tragar o de beber, pupilas dilatadas, convulsiones, parálisis y muerte.
Los murciélagos con rabia también tienen cambios en el comportamiento, a menudo pueden verse de día y estar desorientados.
Fuente de la nota: https://www.argentina.gob.ar
La adolescencia es la etapa que suele ser más vulnerable frente a la posibilidad del surgimiento de las adicciones. La decisión de consumir una sustancia o no hacerlo puede estar ligada a una serie de factores, como el entorno que rodea al individuo, la facilidad de acceder a ciertas sustancias, problemas emocionales o falta de contención.
Las adicciones no sólo están ligadas al consumo de sustancias, sino también al uso de las tecnologías como celulares, consolas de juego, y en el caso de adultos, al juego o las apuestas.
En esta etapa, los adolescentes pueden encontrarse bajo la presión grupal, o persuadidos a vivir nuevas experiencias, éste deseo puede generar la atracción a las drogas, o a los consumos de sustancias cuyo abuso genera un deterioro en la salud.
El consumo de sustancias, puede darse en diferentes etapas:
Llegar a la situación de adicción implica dependencia; el individuo dedica la mayor parte del tiempo al consumo de la o las sustancias, dejando de lado otras actividades que antes llevaba a cabo y ya no realiza.
¿Cómo se pueden prevenir las adicciones?
La información y la difusión tienen un rol importante. Los hábitos de vida saludable durante la niñez y la adolescencia, en el entorno en el cual se desarrolla el sujeto, son fundamentales para que el adolescente conozca la responsabilidad y cuidado que tiene él mismo con su salud.
El adolescente debe poder tomar una decisión frente a las situaciones que se le presenten, para poder hacer frente a las presiones grupales, que es como se inician las adicciones en la mayoría de los casos. Para esto son importantes el desarrollo emocional, la contención de los adultos que lo rodeen, el diálogo y la buena comunicación y la construcción de una buena autoestima.
Ante cualquier duda o cambio en el comportamiento es recomendable buscar el asesoramiento de los profesionales de la salud.
¿Qué es el Alzheimer?
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurológico progresivo, es la causa más común de demencia, un deterioro continuo en el pensamiento, el comportamiento y las habilidades sociales que afecta la capacidad de una persona para vivir de forma independiente.
¿Se puede prevenir la enfermedad de Alzheimer?
A pesar de que no hay ninguna estrategia probada para prevenirla, existe evidencia sólida de que los hábitos saludables del estilo de vida, como llevar una buena alimentación, hacer ejercicio y no fumar, pueden tener un efecto en la reducción del riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia.
Estas son algunas acciones que favorecen la buena salud del cerebro en general:
Los cambios cerebrales que se producen en la enfermedad de Alzheimer pueden dar las siguientes señales:
Cuándo consultar a un médico.
Ante señales de pérdida de memoria u otras habilidades de razonamiento, propias o de algún familiar o amigo, acudir a la consulta con el médico para realizar una evaluación integral y un diagnóstico.
¿Qué es la sepsis?
Cuando se producen infecciones locales, como neumonía o infecciones graves de la piel, se sobrepasan los mecanismos de defensa del cuerpo. Los microorganismos y las toxinas que producen, generan una respuesta inmunológica potente en todo el cuerpo. Esta respuesta puede ser tan intensa que el cuerpo pierde el control sobre ella y puede lesionar tejidos y órganos; este mecanismo desregulado se lo conoce como sepsis.
La sepsis es una emergencia médica, pero se puede confundir con otras enfermedades. Los síntomas pueden incluir:
¿Quién está en riesgo de sepsis?
Cualquier persona puede tener sepsis, pero hay personas que tienen un riesgo mayor:
¿Se puede prevenir la sepsis?
Es recomendable mantener el cuidado de las condiciones crónicas y el calendario de vacunación actualizado para ayudar a prevenir infecciones que podrían provocar sepsis. También practicar hábitos de higiene, como el lavado de manos y mantener las heridas limpias y cubiertas hasta que sanen.
Conocer los signos de sepsis ayuda a su identificación y tratamiento rápido, para reducir las posibilidades de que se produzca una situación de gravedad. Ante cualquier síntoma se debe solicitar asistencia médica rápidamente.
Cada 3 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Higiene con el objetivo de promover medidas de aseo para conservar la salud y prevenir enfermedades.
Higiene en la vivienda:
Higiene de los alimentos:
Cuando los alimentos no son manipulados adecuadamente, pueden contaminarse y transmitir microorganismos, como bacterias, hongos y parásitos.
Los alimentos contaminados pueden causar enfermedades tales como: diarrea, fiebre tifoidea, hepatitis, cólera y -algunas veces-, intoxicaciones alimentarias.
Los hábitos de higiene en la alimentación son simples; algunos consejos y recomendaciones importantes son:
Con un adecuado protocolo de higiene, podemos cuidar la salud de todos.
El 26 de agosto se celebra en todo el mundo el Día Internacional contra el Dengue, una enfermedad que se transmite por la picadura de mosquitos infectados, y que no se transmite entre personas.
Se trata de una infección aguda causada por un virus que puede afectar a cualquier grupo de edad. Existen cuatro variedades de dengue, siendo el dengue hemorrágico el más grave.
Es posible que una misma persona desarrolle la enfermedad cuatro veces, cada una de ellas por una variedad diferente del virus.
Es una enfermedad muy extendida en zonas tropicales del planeta. Se ha desarrollado de manera creciente en zonas urbanas convirtiéndose en un problema grave de salud pública, junto con el Zika y Chikungunya.
Provoca síntomas parecidos a los de una gripe, como fiebre, dolores musculares y de cabeza, escalofríos, náuseas y vómitos. En ocasiones puede evolucionar hasta convertirse en un cuadro potencialmente mortal, llamado dengue hemorrágico o grave.
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, se recomienda acudir a la consulta médica.
Cada año se producen más de 390 millones de casos en el mundo, de los cuales 500 mil corresponden a la variedad más grave, el dengue hemorrágico, que causa unas 25 mil muertes anuales.
Como medidas de prevención, se recomienda:

¿Cómo se produce la hepatitis?
La hepatitis es una inflamación del hígado que puede ser causada por virus específicos (A, B, C, D y E) una variedad de toxinas -como drogas o alcohol-, enfermedades autoinmunes o fármacos.
Los síntomas pueden ser fiebre, falta de apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal, prurito, erupciones cutáneas, dolores articulares, ictericia, inflamación del hígado.
Los cinco virus de la hepatitis son distintos y pueden propagarse de diferentes maneras:
Hepatitis A y E: Se transmiten principalmente a través del consumo de agua o alimentos contaminados con pequeñas e indetectables cantidades de materia fecal o heces de una persona infectada. La vacunación es la mejor prevención de la hepatitis A, (no existe aún vacunación para la hepatitis E) así como también medidas higiénicas, el lavado de manos y de alimentos, y el consumo de agua potable. La hepatitis A es la más frecuente en los países en vía de desarrollo, y es prevenible a través de la vacunación.
Hepatitis B y D: Se transmite de una madre infectada a su bebé al momento del nacimiento. También se puede producir el contagio a través del contacto con la sangre y otros líquidos corporales mediante el uso de sustancias inyectables, equipo médico no esterilizado y el contacto sexual. La hepatitis B puede presentarse de manera aguda, y en un gran porcentaje de los casos se vuelve crónica.
La vacunación para la hepatitis B es la forma más eficaz de prevenirla, la misma es obligatoria para el personal de salud. La hepatitis D solamente se produce en las personas que ya están infectadas con el virus de la hepatitis B. También la correcta manipulación y esterilización del equipo médico y la prevención y cuidado en las relaciones sexuales.
Hepatitis C: Se transmite mediante el contacto con sangre infectada, al compartir jeringas, a través de las inyecciones médicas y otros procedimientos médicos realizados de manera insegura, y de madre a hijo. En general no presenta síntomas, y en el 90% de los casos se manifiesta de manera crónica, predisponiendo así a presentar complicaciones como el hepatocarcinoma (cáncer de hígado).
En la actualidad, no existe una vacuna contra la hepatitis C; la mejor forma de prevención es la correcta manipulación y esterilización del equipo médico.
Con las medidas higiénicas, de cuidado sanitario y personal, junto con la vacunación, podemos frenar el avance de esta enfermedad contagiosa.
Siempre podemos hacer de nuestro hogar un lugar más seguro. Todos los individuos que habitan un hogar tienen las mismas posibilidades de sufrir un accidente doméstico, pero son los niños quienes los padecen con mayor frecuencia.
Para evitarlos, se pueden tomar medidas de seguridad, como también educar y acompañar a todos los habitantes de la vivienda en hábitos seguros y atención en el manejo de ciertos elementos.
Muchos accidentes domésticos pueden evitarse si tomamos medidas de prevención a tiempo. También podemos acompañar estas medidas con un correcto entrenamiento en RCP y primeros auxilios, para poder responder a tiempo ante una emergencia.
La bronquiolitis es una infección pulmonar común en bebés y niños pequeños, que causa inflamación en las pequeñas vías respiratorias (bronquiolos) del pulmón, y causada por un virus. Aparece frecuentemente durante los meses de otoño-invierno.
Comienza con síntomas similares a los de un resfrío común, pero luego presenta tos, sibilancia y a veces dificultad para respirar. Los síntomas de la bronquiolitis pueden durar de varios días a semanas.
Signos y Síntomas:
Pautas de alarma
Cómo prevenir la bronquiolitis y otras infecciones respiratorias:
Los virus que causan infección respiratoria aguda se transmiten de una persona a otra a través de las secreciones nasales o las gotitas de saliva que viajan por el aire cuando una persona enferma habla, estornuda o tose. Este contagio se da con frecuencia de un niño a otro.
Las siguientes medidas contribuyen a prevenir las infecciones respiratorias:
La bronquiolitis suele afectar a niños menores de 2 años. Los bebés menores de 3 meses de edad son los que corren mayor riesgo de contraer bronquiolitis, porque sus pulmones y su sistema inmunitario aún no están completamente desarrollados. Ante la aparición de algunos de estos síntomas es importante acudir a la consulta médica pediátrica.