10 julio, 2026
El monóxido de carbono gas tóxico y potencialmente letal, que se produce por la combustión incompleta de gas, leña, carbón, kerosene y otros combustibles.
No se ve, no tiene olor y no irrita, por eso suele pasar desapercibido.
Puede acumularse en ambientes cerrados y provocar intoxicaciones graves que ponen en riesgo la vida.
Síntomas de intoxicación:
- Dolor de cabeza.
- Mareos.
- Náuseas o vómitos.
- Debilidad o somnolencia.
- Confusión.
- Pérdida de conocimiento.
Si varias personas presentan síntomas similares en un mismo ambiente, se debe sospechar intoxicación por monóxido de carbono.
Prevención:
- Mantener los ambientes ventilados.
- Hacer revisar calefactores, estufas y calefones por personal matriculado.
- Verificar que la llama sea siempre azul.
- No obstruir rejillas ni salidas de ventilación.
- No calefaccionar con hornallas ni artefactos que no sean específicamente para tal uso.
- Instalar detectores de monóxido de carbono cuando sea posible.
Ante sospecha de intoxicación por monóxido de carbono:
- Abrir puertas y ventanas para ventilar.
• Salir inmediatamente al aire libre.
• Apagar la fuente de combustión si es seguro hacerlo.
• Solicitar asistencia médica de urgencia.










