Cada 31 de agosto se conmemora esta fecha en homenaje a San Ramón Nonato, patrono de las embarazadas y de quienes las cuidan. Es una oportunidad para reconocer la tarea de los obstetras, profesionales fundamentales en el acompañamiento del embarazo y en el cuidado integral de la mamá y el bebé.
Los controles prenatales periódicos son esenciales porque permiten:
- Monitorear la salud de la mamá y el bebé.
- Detectar de manera temprana cualquier irregularidad.
- Orientar sobre alimentación, actividad física y hábitos saludables en el embarazo.
- Brindar apoyo emocional y contención durante el proceso.
- Preparar a la familia para la llegada del recién nacido.
Con su conocimiento y acompañamiento, los obstetras cumplen un rol clave para que el embarazo transite de manera segura, saludable y con la contención necesaria.










