18 julio, 2025
Durante el invierno aumenta el riesgo de contagio de enfermedades como gripe, bronquiolitis, neumonía, faringitis y otras infecciones causadas por virus o bacterias. Para prevenir su transmisión, es fundamental adoptar hábitos favorables:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Ventilar los ambientes a diario.
- Evitar compartir utensilios, vasos o botellas.
- Cubrirse al toser o estornudar con el pliegue del codo.
- Mantener al día el calendario de vacunación sugerido por autoridades de Salud (gripe, neumococo, COVID-19, entre otras).
- Consultar al médico ante síntomas persistentes.
Síntomas frecuentes en las enfermedades respiratorias:
- Fiebre o escalofríos.
- Tos seca o con flema.
- Dolor de garganta.
- Congestión o secreción nasal.
- Dolor de cabeza o muscular.
- Dificultad para respirar.
- Cansancio o decaimiento.
Ante estos signos, y especialmente en niños, adultos mayores, o personas con antecedentes de salud -como diabetes o pacientes inmunosuprimidos- es importante no automedicarse y acudir a un profesional de la salud para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados.
Los cuidados personales procuran el cuidado familiar y del entorno, y mejoran la calidad de vida.










