LOS ENFERMEROS DE ARGENTINA CELEBRAN SU DÍA

Fue el 21 de noviembre, pero de 1935, cuando se fundó la Federación de Asociaciones de Profesionales Católicas de Enfermería. Es por eso que el 21 de noviembre de cada año se conmemora en la Argentina el Día Nacional de la Enfermería (en el mundo se celebra todos los 12 de mayo), para reconocer y homenajear a los profesionales de la salud que trabajan en la prevención, promoción, protección y recuperación de los pacientes, pero que también contienen, orientan y asisten a sus familiares, entre muchas otras tareas.

Acudir Emergencias cuenta con un plantel de enfermeros altamente capacitados que integran – junto al médico especialista y el chofer o paramédico- su servicio especializado en Neonatología, listos para asistir o trasladar a recién nacidos, en óptimas condiciones, con equipamiento de alta tecnología y siguiendo estrictos protocolos y programas de calidad, de acuerdo con las características y complejidad de cada caso.

Nora Baroli es enfermera del servicio de Neonatología del Hospital Garrahan desde hace 30 años, forma parte de Acudir desde 2011 y asegura que “para trabajar en un servicio de Emergencia tenés que tener preparada la cabeza, formás parte de un equipo de trabajo donde se piensa al paciente, donde se incluye a la enfermera y se valora su opinión porque es quien está 7 horas al lado del paciente. La dinámica es diferente  a la que se da en un servicio de hospital”.

Lucila Scotto, también del staff del Garrahan y de Acudir, coincide: “Hay algo fundamental que debe darse tanto en un servicio hospitalario como en uno de emergencias y es conformar un buen equipo de trabajo. Uno no puede trabajar solo nunca”.

Para ser enfermero, “sin duda, se debe tener vocación”, aclara Marta Fernández, otra de las enfermeras de Neonatología en Acudir. “Siempre me atrajo ayudar a los otros y cuidar a los enfermos”, cuenta. Y agrega que en para ser enfermero es fundamental tener empatía por el otro.

Si bien no es fácil ser enfermero en Neonatología (“Nadie está preparado para tener un bebé enfermo”, coinciden), no todo es triste en su profesión. “Ver la mejoría de los bebés y también  sentir que les estoy brindando confort durante su pasaje por la enfermedad es una de las grandes satisfacciones”, dice Marta, y confiesa sin dudar que “volviera a nacer, volvería a elegir esta profesión”.

Nora suma “el agradecimiento de los padres, que es eterno. Llegás a ellos de otra manera, les enseñás cosas, como cambiar el pañal, sostenerlo o darle una medicación”.

Para Lucila, la relación con los padres también es satisfactoria, porque “uno los va contendiendo y guiado para que se integren al cuidado de su bebé en una situación que está por encima de todos los sentimientos. El cuidado más mínimo como tenerle la manito al bebé, permitirles eso y vincularlos de forma afectiva es lo mejor de mi trabajo”.

Compromiso ético, honestidad, equidad, respeto por el paciente y por el resto de los profesionales del equipo, son algunos de los valores inherentes a la enfermería, una profesión que fue cambiando con los años y que hoy ofrece profesionales cada vez más formados y reconocidos. “Es necesario desterrar la creencia de que ser enfermero es cambiar una chata y, a su vez, valorar la importancia de cambiar un chata”, explica Lucila Scotto.

En el Día Nacional de la Enfermería, Acudir Emergencias quiere homenajear a todos sus enfermeros -profesionales con experiencia, que pertenecen a instituciones de salud de excelencia- por su vocación y dedicación para brindarse por completo al cuidado de los otros.